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De que falas cos teus fillos? Os cinco niveis de comunicación

Republicado con autorización de: http://www.solohijos.com
Autoría: Alex Visús (Coach familiar, educativo y de pareja)


Durante el día todos tenemos muchísimas conversaciones con nuestros hijos. Hablamos de cómo les ha ido el colegio, de sus amigos, de sus juegos. Pero no todas tienen el mismo nivel de profundidad y no todas son igualmente de beneficiosas para ellos.

En las conversaciones se pueden dar 5 niveles de profundidad:

El primer nivel es cuando hablamos de las cosas. Del partido de fútbol, de los deberes, de los cuentos, de la comida. Este es el nivel más superficial de una conversación.
En el segundo nivel hablamos de otras personas. De lo que ha hecho su amigo, la profesora, el vecino del 5º o la madre de mi amiga.
El tercero es cuando hablamos de nosotros. Le explico a mi hijo lo que me ha pasado en el trabajo o a qué jugaba cuando era pequeño. O mi hijo me explica a qué está jugando, cuál es su cuento preferido o lo qué ha hecho en el colegio.
En este nivel ya compartimos algo de intimidad y nos aproximamos afectivamente. Yo conozco algo más de él y él de mi.
El cuarto nivel es cuando comunicamos sentimientos. Me explica cómo se siente cuando su amiga juega con otras niñas o cuando no juega de titular en su equipo. Yo le explico lo bien o mal que estoy con una persona; lo triste que estoy por la enfermedad del abuelo; lo cansado que llego del trabajo o lo orgulloso que estoy de él porqué ha ayudado a su hermanito.
En este nivel ya compartimos algo más. Compartimos nuestros sentimientos y al hacerlo le estamos diciendo al otro que confiamos en él, por eso compartimos nuestra intimidad. Este es un buen nivel de comunicación y ayuda a estar más unidos y a querernos más.

Pero hay algo mejor. El nivel más profundo de una conversación. Aquel en el que hablamos de los sentimientos que hay entre nosotros. Ya no hablo del tiempo, ni del abuelito, ni de lo que he hecho esta tarde, ni de lo contento que estoy. Hablamos de lo que sentimos el uno por el otro. Y en este momento aparece la magia. Nos hacemos vulnerables al otro y dejamos nuestro corazón, nuestra intimidad en sus manos y demostramos que nos queremos. Al decirle que le quiero y por qué le quiero estoy fortaleciendo ese amor y construyendo vínculos afectivos, fundamentales para su crecimiento emocional y su desarrollo integral.
Al decirle que estoy disgustado porque me ha contestado mal o que me siento ignorado cuando le digo tres veces que venga a cenar y no viene le estoy abriendo mi corazón y le digo dónde me duele.
¿Y si además se lo digo en positivo?… ¡imaginaros!
Muchas gracias por hacerme caso y recoger la habitación sin quejarte. Me he sentido muy querido. Esto es una bomba de autoestima. Y lo querrá repetir más veces.
Depende de lo que hablemos, nuestro grado de profundidad con él será uno u otro… Y si esto condiciona tanto la relación… ¿por qué no pensar también de qué hablamos con nuestra pareja y a qué nivel?

Consellos para falar cos nosos fillos e fillas

Republicado con autorización de: http://www.escuelaenlanube.com/
Autoría: Celia Rodríguez Ruiz (psicóloga y pedagoga)


Cuando tenemos que hablar con los niños y niñas, no siempre nos resulta fácil. Son muchas familias las que tienen interrogantes y dudas sobre cómo hablar con los niños y niñas. ¿Cómo les decimos ciertas cosas? Sobre todo lo relacionado con las malas noticias, o temas complicados, y ¿Cómo conseguimos que nos cuenten cosas? Hablar con los niños y niñas, puede convertirse en un importante desafío que no siempre podemos afrontar de manera adecuada.

¿Por qué nos cuesta hablar con los niños y niñas?

Una de las mayores dificultades, que encuentran los adultos para hablar con los niños y niñas, está en encontrar el equilibrio entre lo que queremos decir y su capacidad de entender. Si les hablamos como acostumbramos a hacer con otros adultos, es normal que no comprendan bien parte del mensaje, sobre todo si usamos dobles sentidos, ironías, expresiones o palabras que no comprenden. A menudo tendemos a evitar hablarles como haríamos con otros adultos, y caemos en otro error, hablarles como si fuesen tontos y no pudiesen entender ciertas cosas.
Encontrar el término medio entre estos dos extremos, supone hablar con los niños y niñas de manera que puedan entendernos. El equilibrio entre estos dos extremos no siempre es fácil de lograr.

Consejos para hablar con los niños y niñas

·         En primer lugar recuerda tu infancia y trata de ponerte en el lugar del niño o la niña, con quien quieres hablar. No son idiotas, pueden entender y sacarán conclusiones de lo que está ocurriendo.
·         Cuéntales la verdad. Aunque el tema sea complicado, como una mala noticia, no les mientas. A veces, tratamos de endulzar las malas noticias y las adornamos con información. Al hacer esto solo conseguimos confundir al niño o la niña.
·         Explícales las cosas poco a poco, en pequeñas dosis para que puedan procesar y entender toda la información.
·         Emplea ejemplos y palabras que puedan entender. Puedes usar ejemplos, y relatos, pero evita recurrir a explicaciones fantásticas y poco realistas que puedan confundir a los niños o niñas.
·         Explícales bien las cosas y comprueba que te han entendido. Para ello pregúntales qué y cómo lo están entendiendo. Deja silencios en tu explicación, para que puedan preguntarte sus dudas.
·         Evita usar dobles sentidos, ironías, frases hechas que den lugar a la confusión. Los niños y niñas no siempre comprenden bien estos usos del lenguaje y podemos confundirlos.
·         Ayúdales a identificar y expresar sus emociones ante determinadas situaciones complicadas o malas noticias. Contarles las cosas no se limita a soltar la información, es fundamental acompañarles en el procesamiento de dicha información y ayudarles a llevarlo mejor.
·         No te burles, ni ridiculices sus preguntas u opiniones. Seguramente les cueste hablar con un adulto de ciertas cosas, si nos burlamos o ridiculizamos, hacemos que cada vez les cueste más hacerlo.
·         No les presiones para que hablen o te pregunten, dales confianza y tiempo para hacerlo. Es importante que se sientan cómodos y debemos respetar su intimidad.
·         Intenta ser sincero con ellos.