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Blanco perfecto

“Blanco perfecto” é un libro para falar dos celos dos nenos/as.

Os celos son unha reacción normal na infancia. Unha emoción universal, natural que se produce por medo a perder o agarimo dos seres aos que amas. Todos os nenos, sen excepción, senten celos. Uns dun xeito moi manifesto e outros doutra máis calada e silenciosa. Pero todos os nenos pasan por etapas nos que se senten celosos. Celosos dun novo hermanito, de papá, de mamá ou dunha nova parella dun deles ou quizais dun primo ou amigo.

Os celos son así: normais, naturais, universais e inevitables.E aínda que os pais non podamos evitar a aparición dos celos, si podemos axudar aos nosos fillos a que os expresen dun modo adecuado, reducindo as rabietas, as regresións e outras condutas que poden aparecer coa chegada dun novo hermanito.

Os contos son unha excelente ferramenta para chegar aos nenos e ?Branco perfecto? axudaranos nesta difícil tarefa, que non é outra que a de axudar aos nosos fillos a encauzar e gestionar as súas emocións. Como? Pois en primeiro lugar proporcionándolles a oportunidade de identificar o que senten e facéndolles ver que é algo que non só lles ocorre a eles. Que é normal que se sintan así, que non son bichos raros pero sobre todo estando ao seu lado ofrecéndolles en todo momento o noso amor incondicional.


10 erros que fomentan os celos entre irmáns

Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de: http://www.mamapsicologainfantil.com/


Los celos entre hermanos son universales y naturales, surgen como respuesta al miedo a perder la atención y/o el amor de mama o papá que experimenta el niño con la llegada de un nuevo miembro a la familia (por lo general).

Aunque los padres no podamos evitar que nuestros hijos sientan celos, lo que sí que podemos hacer es evitar caer en estos 10 errores que fomentan los celos entre hermanos.
10 errores que fomentan los celos entre hermanos:
  1. Mostrarnos más impacientes e intolerantes con las conductas del hijo mayor.
  2. Destacar sus errores, ver todo lo negativo que hace, seguro que a lo largo de día nuestro hijo mayor hace multitud de cosas bien. Fijémonos en ellas más que en los errores que puede cometer. es solo un niño y es normal que se equivoque.
  3. Tener altos niveles de exigencia y expectativas, recordar que solo es un niño pequeño.
  4. Intervenir en todas las pequeñas rencillas, peleas o roces que inevitablemente se producen en la convivencia entre hermanos.
  5. Reñirle constantemente, no es necesario estar siempre encima de él, esto provocará más frustración y sumará malestar.
  6. No demostrarle lo mucho que le queremos, por muy enfadados que estemos en una situación límite, hay que seguir demostrándole que seguimos estando a su lado, que le queremos y que no perderá nuestro amor. Somos sus padres, siempre estaremos a su lado y le ayudaremos.
  7. Hablar de él ni de su comportamiento delante de otras personas, aunque sea un niño y parezca distraído en otras cosas, él o ella entiende todo lo que decimos y se siente mal cuando le “criticamos”.
  8. Compararle con otros niños o con su hermano, aunque pueda parecer inevitable sabemos que las comparaciones son odiosas y producen un dolor añadido que no lleva a nada. Cada persona es como es y a pesar que tengamos mucho por aprender cada uno somos quienes somos con nuestros más y nuestros menos.
  9. Compartir todo con su hermano. Debemos procurar que cada niño tenga tiempo con mamá y papá a solas, que tengan sus propias cosas, sus gustos y amigos, es decir, que cada cual tenga su propia vida.
  10. Alabar en exceso los comportamientos, conductas o trabajos del hermano menor. Muchas veces sin darnos cuenta nos volcamos en uno de nuestros hijos, por lo general el pequeño y sobre todo cuando empieza a hacer monerías que atraen toda nuestra atención. Si bien es cierto que debemos alentar los avances y progresos de nuestros hijos debemos hacerlo de un modo ecuánime y razonable. Si el niño que siente celos observa que solo destacamos todo lo bueno y maravilloso que hace su hermano es posible que se sienta menospreciado y relegado a un segundo plano. Intentemos destacar todo lo buenos que tienen ambos sin que uno de ellos acabe acaparando toda nuestra atención.



Novo irmán en casa: 5 consellos para axudar ao teu fillo a enfrentar esta situación

Autoría: Ángel Fuentes
Republicado con autorización de http://www.escuelaenlanube.com/

Un nuevo hermano en casa puede ser una situación complicada, pues representa un gran número de cambios para toda la familia y preparar a los niños para esta situación, resulta ser muy importante para que las cosas no se compliquen más de lo debido.

Cuando llega un nuevo bebe a casa, el hermano mayor pueden sentirse confundidos y agobiados, incluso pueden comenzar a acumular resentimiento a su hermanito por haberles robado la atención que los padres ponían solo en él.
Por fortuna hay muchas formas en las que usted puede apaciguar esta situación y ayudarle a su niño para que se adapte a esta situación de una forma adecuada.

Nuevo hermano en casa: la preparación antes de su llegada

No es posible determinar con exactitud cuándo es el mejor momento o cual es la mejor manera de contarle a su hijo que llegara un nuevo bebe a casa, sin embargo, entre más tiempo tenga el para asimilar esa noticia, entonces todo podrá ser mucho mejor, es por eso que se recomienda que se le dé la noticia cuanto antes.
Para contarle a su hijo sobre este acontecimiento, exprésele sus sentimientos frente a esa situación y todo lo bueno que puede significar para la familia.
Durante el embarazo puede permitir que el niño se involucre con él, realizando actividades que se relacionen, por ejemplo leer un cuento de como nacen los bebes, ver fotografías de cuando él era un bebe, Pedirle que ayude a escoger el nombre para el nuevo bebe, e incluso permitirle que la acompañe a las ecografías para que pueda escuchar su corazón.
Todas estas actividades le ayudaran a involucrarse con la situación y a prepararse de mejor manera antes de que él bebe llegue a casa.

Nuevo hermano en casa ¿Qué hacer?: 5 consejos para ayudarle a tu hijo a enfrentar esta situación

Cuando él bebe llegue a casa:

  1. Permitidle al hermano mayor que ayude a cuidar al nuevo bebe, por ejemplo durante el baño podéis permitirle que le coloque el champú, que ayude a vestirlo o incluso que le dé su biberón, esas actividades lo harán sentir útil e importante.
  1. Si el hermano mayor tiene hasta 3 años, entonces podéis pedirle que ayude a entretener él bebe, que le cante una canción o que baile para él, a los bebes les encanta ver esto y al niño le encanta hacerlo, así que son un buen complemento. Si tiene más de 4 años, podéis involucrarlo en las decisiones, por ejemplo preguntadle si cree que a su hermanito le gustaría colocarse un abrigo azul o rojo, o incluso podéis pedirle que te ayude a leerle un cuento.
Uno de los mayores problemas es que los hermanos mayores comienzan a sentir que ya no les dedicáis tanto tiempo a ellos, así que es importante que paséis tiempo a solas con el haciendo actividades divertidas y que fortalezcan su vínculo, que lo hagan sentir especial y que le recuerden siempre que lo amas tanto como al nuevo bebe.

Os celos silenciosos, son celos ainda que os neguemos

Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de http://www.mamapsicologainfantil.com/

Los celos infantiles se expresan de de distinta forma y maneras, tantas como niños y niñas que los sienten. Pero lo cierto es que hay formas muy visibles y otras menos, tan visibles como las rabietas, las riñas y las peleas o tan invisibles como dolores de cabeza, de barriga o apatía con otros síntomas que pasan desapercibidos, tanto que muchos padres ni si quiera los perciben como tales. Son los celos silenciosos, los que van por dentro y calan hondo, porque lo mejor es que los celos salgan, broten y se expresen sin que nadie los reprima ni castigue.

 Cuando hemos hablado de celos en este blog lo hemos hecho de los celos visibles, de aquellos que por su expresión tan clara y visible suelen preocupar más a los padres. Hemos hablado de los que producen rabietas , de los niños que se portan mal para llamar la atención, de niños que sufren abiertamente. Pero hoy vamos a hablar de esos otros celos, esos celos silenciosos y que por no dejarse ver creemos que no existen pero están ahí. Sí, todos, sin excepciones, todos los niños experimentan o experimentarán en alguna ocasión algún tipo de celos ya sea hacia su hermano mayor, pequeño o hacia un primo, pero también puede ser que sienta celos de su padre, de su madre o de las nuevas parejas que tengamos.
No intentemos pensar que nuestros hijos son diferentes, son niños, humanos, con sentimientos igual que otros niños y si sienten que cualquier persona puede ser una amenaza que usurpe el amor o la atención de sus seres queridos sentirá celos. Y los sentirá porque los celos son universales, naturales y normales. El modo en el que los exprese es lo que diferencia un niño de otro.
Hay niños que viven los celos adoptando una actitud de replegamiento, se apartan, se quitan de en medio, se aíslan. Es en estos casos cuando podemos escuchar a los padres diciendo  “Hemos tenido mucha suerte con Marta, no tiene celos de su hermanita” En estos casos no se exterioriza ninguna hostilidad hacia el recién llegado ni tampoco contra mamá, se trata de una hostilidad hacia sí mismo. El niño se siente culpable de que sus padres le quieran menos. Recordemos que es una percepción del niño, no una realidad. En estos casos los niños pueden experimentar regresiones por ejemplo puede empezar a hablar de un modo extraño, pedir de nuevo biberón o volver a mojar la cama. Estas son manifestaciones bastante evidentes que nos deberían poner sobre aviso.
Es importante que nos demos cuenta que siempre que exista amor los celos estarán presentes. Por eso es muy importante permitir a nuestros hijos que expresen sus emociones, y no que forcemos a suprimir determinadas actitudes negativas. Dejemos que se enfaden, pero de un modo controlado. Dejemos que nos digan lo que sienten abiertamente, ya razonaremos después si es posible. Dejemos que salga el malestar e intentemos empatizar con ellos.

10 erros que fomentan os celos entre irmáns

Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de http://www.mamapsicologainfantil.com/

Los celos entre hermanos son universales y naturales, surgen como respuesta al miedo a perder la atención y/o el amor de mama o papá que experimenta el niño con la llegada de un nuevo miembro a la familia (por lo general).

Aunque los padres no podamos evitar que nuestros hijos sientan celos, lo que sí que podemos hacer es evitar caer en estos 10 errores que fomentan los celos entre hermanos.

10 errores que fomentan los celos entre hermanos:

1.       Mostrarnos más impacientes e intolerantes con las conductas del hijo mayor.
2.       Destacar sus errores, ver todo lo negativo que hace, seguro que a lo largo de día nuestro hijo mayor hace multitud de cosas bien. Fijémonos en ellas más que en los errores que puede cometer. es solo un niño y es normal que se equivoque.
3.       Tener altos niveles de exigencia y expectativas, recordar que solo es un niño pequeño.
4.       Intervenir en todas las pequeñas rencillas, peleas o roces que inevitablemente se producen en la convivencia entre hermanos.
5.       Reñirle constantemente, no es necesario estar siempre encima de él, esto provocará más frustración y sumará malestar.
6.       No demostrarle lo mucho que le queremos, por muy enfadados que estemos en una situación límite, hay que seguir demostrándole que seguimos estando a su lado, que le queremos y que no perderá nuestro amor. Somos sus padres, siempre estaremos a su lado y le ayudaremos.
7.       Hablar de él ni de su comportamiento delante de otras personas, aunque sea un niño y parezca distraído en otras cosas, él o ella entiende todo lo que decimos y se siente mal cuando le “criticamos”.
8.       Compararle con otros niños o con su hermano, aunque pueda parecer inevitable sabemos que las comparaciones son odiosas y producen un dolor añadido que no lleva a nada. Cada persona es como es y a pesar que tengamos mucho por aprender cada uno somos quienes somos con nuestros más y nuestros menos.
9.       Compartir todo con su hermano. Debemos procurar que cada niño tenga tiempo con mamá y papá a solas, que tengan sus propias cosas, sus gustos y amigos, es decir, que cada cual tenga su propia vida.

10.   Alabar en exceso los comportamientos, conductas o trabajos del hermano menor. Muchas veces sin darnos cuenta nos volcamos en uno de nuestros hijos, por lo general el pequeño y sobre todo cuando empieza a hacer monerías que atraen toda nuestra atención. Si bien es cierto que debemos alentar los avances y progresos de nuestros hijos debemos hacerlo de un modo ecuánime y razonable. Si el niño que siente celos observa que solo destacamos todo lo bueno y maravilloso que hace su hermano es posible que se sienta menospreciado y relegado a un segundo plano. Intentemos destacar todo lo buenos que tienen ambos sin que uno de ellos acabe acaparando toda nuestra atención.

Celos

A Sociedade de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura, a través do seu programa de Saúde Infantil e do Adolescente, tráenos un material máis que interesante sobre a saúde.
Republicamos este material coa súa autorización, (http://www.spapex.es/)



Cuando llegan los celos

Ante la llegada de un nuevo miembro en la familia, los padres además de pensar que sus hijos se beneficiarán aprendiendo unos de otros, sienten inseguridad de que se enfrenten y surjan conflictos. La rivalidad es algo normal, es una competencia por obtener el cariño de los padres que sin sobrepasar un cierto grado ocurre con normalidad en todas las familias.

Depende de los padres que este “grado de normalidad” no sobrepase los límites de tranquilidad en la familia. El primer paso se dará bastante tiempo antes del nacimiento; alrededor del segundo trimestre de embarazo se debe informar al niño, mejor ambos, padre y madre, sin fantasear. Hacer ver al hijo que el nuevo miembro es de todos, es “nuestro bebé” y todos le querremos y cuidaremos.

También les dará buen resultado hacer participe a su hijo en los preparativos del hermanito; dejarle opinar sobre la nueva habitación y si hay que cambiarle a otra, hacerlo al principio para que no sienta que el “bebé” le quita su dormitorio.

Cuando tengamos oportunidad de visitar algún amigo que haya tenido un hermano, debemos hacerlo para que se familiarice con los comentarios cariñosos e inevitables hacia el bebé y vaya normalizando su trato con un niño pequeñito.

Es muy aconsejable que escuche los latidos del corazón y sienta sus “pataditas” Siempre deberán los padres dejar claro al niño que le quieren mucho, así como al bebé, y que el cariño no va a disminuir cuando vega el nuevo miembro. Dejarle claro que no va a perder su puesto.

Cuando el nacimiento del hermanito se produzca en una etapa evolutiva en la que el niño es vulnerable ha de tenerse mucho cuidado porque pueden producirse situaciones de celos intensos. Algunas de estas etapas son:

a) El destete.
b) Dormir en una habitación distinta a la de los padres.
c) Etapa de logro de control de esfínteres.
d) Entrada al Preescolar.

Un buen momento para elegir la llegada de un bebé sería hacia el año y medio o dos años, aunque como hemos dicho, no es posible evitar por completo que el niño experimente una pérdida de privilegios y “exclusión” con la madre.

El primer sentimiento de rivalidad y sensación de perder esa “exclusividad” con su mamá la tiene el niño cuando descubre que a ésta le gusta hacer otras cosas y con otras personas además de con él, por ejemplo con su papá. Asumir este triángulo ya supone una gran decepción.

Los celos en sí mismos suponen que el niño cree perder lo que piensa que ha tenido. También existen los celos con envidia que sería querer conseguir lo que el niño cree no tener porque lo tiene el otro.

Hay padres que consideran “malo” que el niño sienta celos y creen que esto es un defecto. Pero debemos conocer que los celos son universales, es decir, forman parte de las características de todo el ser humano y que desaparecerán cuando con el paso del tiempo comprueban que no hay motivos.

Para que la inquietud del niño dure lo menos posible es muy bueno hablar sobre estos sentimientos. Hablar supone que los niños son conscientes de lo que les está pasando y que también tienen confianza en que sus padres podrán ayudarles. Además, tendrá un efecto relajante al saber que no son los únicos a los que les ocurre algo así.

¿CÓMO SE MANIFIESTAN LOS CELOS EN LOS NIÑOS? Son tan múltiples las formas como los individuos o las familias. Pero destacaremos algunos comportamientos fácilmente observables y frecuentes:

1. Rivalidad abierta: se manifiesta de forma verbal hacia el otro: “no quiero al hermanito”, “quiero que te lo lleves”, etc.
2. Actuaciones agresivas hacia el bebé: de la palabra se pasa a la acción; el niño le quita los juguetes a su hermano, le tapa la nariz, etc.
3. Hostilidad hacia la madre: con formas de actuación que saben que molestan a la mamá: “desobedecer”, “oposición sistemática hacia lo que se le pide”, etc.
4. Hostilidad hacia sí mismo: “te vas a enfadar conmigo”...
5. Regresar a comportamientos más infantiles: “ponme el chupete”, “hablan como si fueran más pequeños”, etc.

Dentro de cada familia los niños encontrarán la primera ocasión para relacionarse, para resolver situaciones conflictivas y para ubicarse en un núcleo social. Considerando la importancia de este punto también debemos valorar el lugar que el niño ocupa en el ámbito familiar. Los niños que tienen hermanos tienen el entrenamiento cuando llegan a la escuela.

No hay ninguna posición más o menos favorable. Cualquier lugar que se ocupe entre los hermanos tiene ventajas o inconvenientes. Veamos no obstante, algunas características generales y típicas:

EL PRIMOGÉNITO. En él se depositan todas las expectativas e ilusiones de sus padres. También en él se aglutinan las inseguridades y temores e inexperiencias. Ha sido único por un tiempo y recibe con la llegada del hermano un duro golpe a su soberanía. Suele ser el modelo y posee cierta autoridad pero también sufre una gran sensación de responsabilidad.

EL MEDIANO. Puede que sea ésta la posición más difícil. A veces es demasiado mayor para estar con los pequeños y demasiado pequeño para estar con los mayores. Simultáneamente se juzga con arbitrariedad su madurez: a veces es mayor, a veces es pequeño. Sin embargo suele gozar de un éxito social y soltura que no tendrá su hermano mayor.

EL BENJAMÍN. Suele tener dependencia respecto a sus hermanos y con ello será más difícil alcanzar independencia y autonomía. Pueden achacarse a esta posición la inseguridad, testarudez e inestabilidad.

EL HIJO ÚNICO. Es depositario de la dedicación a tiempo completo de sus padres, de su cariño y protección. Ello puede suponer que sea caprichoso o egoísta. Aunque pudiéramos pensar que no tienen celos, no es así. Sufren por el temor a perder el amor de sus padres, de molestarles, etc. pueden sufrir celos de un amiguito.

¿ES NORMAL QUE SE PELEEN Y DISCUTAN? En todas las familias se producen roces, fricciones y peleas que suelen molestar a los padres. Cuando la diferencia de edad entre los hermanos es poca se producen mayores conflictos. Por regla general cuanto más celosos se sientan los hermanos entre ellos, más tendencia tendrán a discutir y pelear.

Siempre que no haya consecuencias graves es bueno dejar que solucionen ellos mismos los conflictos en la familia para que luego sepan resolverlos también fuera de ella. Sólo se ha de intervenir si el daño que pudiera hacerse fuera grande. Se deberá procurar no proceder injustamente, escuchando ambas versiones y sin aventurar hipótesis sobre quién comenzó. Es importante que puedan expresarse verbalmente, mostrar sus desacuerdos, sin llegar a pegarse.
A modo de resumen, recogeremos las actitudes que ayudan y que no ayudan frente a los celos infantiles según la psicóloga Mª VICTORIA TABERA:


AYUDAN
NO AYUDAN
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif Reconocer el sentimiento celoso como algo natural.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Ser tolerante con las regresiones.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Dar la oportunidad de expresar su malestar.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Contarles las vivencias personales con los hermanos cuando éramos pequeños.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Atender con interés los éxitos.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Evitar situaciones tentadoras.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Transmitir que se les quiere.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Ofrecer situaciones sobre las ventajas de ser mayor.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Favorecer el contacto con niños de su edad.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Pedir la colaboración del niño en tareas de cuidado de su hermano.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Decir que los hijos son responsabilidad de los padres que han querido que nacieran.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   Decirle que sus celos desaparecerán.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/hit2.gif   No descartar la consulta a un especialista.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Ocultar el sentimiento amoroso de los padres al bebé.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Exigir demasiado al niño.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Dramatizar el sentimiento celoso del niño.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Hacer comparaciones entre hijos.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Manifestar preferencias por alguno.ü Intervenir prematuramente en las peleas.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Ponerse rígidos o intolerantes con las regresiones.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Comentar con otros adultos las dificultades del niño en su presencia.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Regañarle o enfadarse con frecuencia.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Hacer elogios muy efusivos cuando se muestre cariñoso con el hermano.
http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/gifs/tic.gif Hacerle prometer que se portará bien.


BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA CON EL TEMA:
Mª VICTORIA TABERA GALVÁN: “¡Claro, y yo qué!” Los celos infantiles.
TELENO Ediciones, S.L. Madrid, 2003