O martes 5 de novembro inauguramos a Escola de país do centro cunha charla sobre “autoestima”. Esta charla interactiva esta prevista que fora impartida por Dna. Marta Lloves, terapeuta educativa e especialista en Prevención de condutas aditivas e Traballo con familias. Finamente, por motivos alleos ao centro, non puido ser así, a súa asistencia non foi posible. Foi substituída por Débora González, Educadora Social e Patricia E. Cardoso, Psicóloga.
A charla foi un éxito, sendo a presenza de pais e nais tan numerosa como para encher a biblioteca do colexio.
Grazas a todos/as pola súa asistencia.

Charla sobre "Autoestima"

O vindeiro martes 5 de novembro teremos unha nova charla da Escola de Pais do noso centro. Esta charla está destinada aos pais e nais de nenos/as de Infantil e Primaria, aínda que está aberta a calquera interesado/a no tema.
Será unha interesante charla sobre a autoestima, un dos aspectos máis importantes á hora de que os nosos rapaces e rapazas desarrollen as súas capacidades.
A información da charla, na seguinte imaxe.
Non faltedes.



«Querido Evan Hansen, hoy va a ser un gran día»


Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de https://www.mamapsicologainfantil.com

«Querido Evan Hansen, hoy va a ser un gran día» es uno de esos títulos que de entrada te pueden sugerir muchas cosas pero ninguna tan extraordinaria como las que narra esta novela juvenil que hoy te presento gracias a la confianza que, una vez más, ha depositado en mi la Editorial Planeta.


Querido Evan Hansen

Una novela dirigida a un público joven cuyo origen se encuentra en un musical estrenado en 2016 con gran éxito de la critica. Pero lejos de dejar esta novela únicamente para nuestros adolescentes, te recomiendo que lo leas tú también, mamá, papá. Y te explico por qué justo a continuación, después de la ficha técnica y la sinopsis editorial.

Editorial: Destino Infantil & Juvenil
Autor: Val Emmich con Steven Levenson, Ben Pasek y Justin Paul
Colección: Crossbooks
Traductor: Victoria Simó Perales
Número de páginas: 352

Evan Hansen creía varias cosas:
  • Que jamás superaría sus ataques de ansiedad.
  • Que a nadie le importarían sus problemas.
  • Que nunca lograría conectar con alguien.
  • Que siempre se sentiría vacío, excluido y decepcionado.
  • Que a la gente solo le importa aparentar en las redes sociales.
  • Se equivocaba en todas.


Todo empezó con una carta que salió del corazón y cayó en manos erróneas… para acabar en una auténtica revolución por un mundo más amable.
Ahora Evan tiene la oportunidad más importante de su vida: no solo de ser reconocido, sino de decir lo que importa, crear vínculos, dejar huella… e incluso entender ese curioso fenómeno llamado amor.

¿Qué encontrarás en «Querido Evan Hansen, hoy va a ser un gran día»?

La adolescencia es una etapa llena de cambios y transformaciones. De miedos e inseguridades. De soledad, de transición, de necesidad de pertenencia. Una etapa que para algunos de nuestros hijos es más difícil de lo que creemos. Una fase en la soledad es muy importante cuando es deseada pero muy angustiosa cuando no lo es.
Hijo de padres separados, con un padre totalmente ausente y una madre que lucha por pagar facturas y mejorar su formación, Evan Hansen, el principal protagonista de esta historia, es un adolescente que representa muy bien esta lucha por hacer amigos, por encontrar su lugar en el mundo, por dejar de ser invisible y sentirse parte de algo.
Sin querer hacerte spoiler te diré que a lo largo de toda la trama encontarás diferentes temas que, para mí y lo digo desde el punto de vista profesional, han sido tratados con mucha delicadeza y con gran empatía, entre ellos te destaco los siguientes:

  • la incomunicación entre padres e hijos,
  • la enfermedad mental,
  • el suicidio,
  • las drogas,
  • las relaciones amorosas,
  • la soledad,
  • el vacío interior,
  • la inseguridad,
  • la ansiedad,
  • el miedo,
  • las mentiras,
  • el sufrimiento,
  • la culpa,
  • el malestar

¿Por qué te recomiendo la lectura de «Querido Evan Hansen, hoy va a ser un gran día»?

Tal y como te comentaba justo al inicio de esta reseña, creo que es importante que leas esta novela tanto si eres un chico o chica adolescente como si eres padre o madre de uno de ellos. Sea cual sea tu edad verás de un modo diferente muchas de las temáticas que te he listado en el punto anterior.
Como adolescente seguro que empatizas rápidamente con el protagonista y entenderás mucho de lo que le ocurre. Como padre o madre es probable que te emocione ver la soledad, el sufrimiento, la incomprensión, lo alejados que estamos los adultos de nuestros hijos cuando llegan a estas edades, de lo mucho que aún nos necesitan a pesar de negarlo o no saber expresarlo. Como madre de dos futuros adolescentes me ha inquietado a la vez que me motiva a seguir educándoles emocionalmente.
Sea como sea estoy segura que su lectura no te dejará indiferente.

A historia de Rick e Dick Hoyt


Republicado con autorización de: http://www.solohijos.com

Este es el testimonio de un padre rebosante, no solo de amor hacia su hijo, sino de objetivos claros. Quiere algo para su hijo y pone todos los medios para conseguirlo. No importan las dificultades. Nos parece muy ilustrativo para tener en la mente cuando nos sintamos cansados o perdidos; cuando se presenten las dificultades y creamos que no podemos superarlas. Para que pensemos qué queremos trasmitir a nuestros hijos con nuestro ejemplo y si hemos elegido bien los valores a trasmitirles.



Rick nació en 1962 y, debido a la falta de oxigeno en el parto, sufrió una parálisis cerebral que le dejo seriamente afectado. Esto no ha sido ningún inconveniente para competir, ayudado y apoyado por sus padres y familiares, en diferentes maratones y triatlones. Su testimonio es un ejemplo de superación e integración, no solo para las personas que como él sufren alguna discapacitación, sino para todas aquellas que teniéndolo todo, no saben valorarlo ni valorar a los demás.



O teu fillo non é perfecto e ti tampouco


Autoría: Carlos Pajuelo
Republicado con autorización do autor: http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres

 
A nuestros hijos les estamos enseñando desde que nacen una de las lecciones más necesaria, pero a la vez más llena de dificultades: la de convivir.  Convivir es una palabra muy bonita, vivir con otros en el mismo lugar. Vivir también es aprender, aprender de los demás. Enseñar a aprender a convivir es como lo de MasterCard, no tiene precio.
A veces nuestros hijos conviven con otros niños y niñas que, al igual que tus hijos, no son prefectos y su conducta, su manera de actuar puede ocasionarles algún problema de convivencia. Esto ocurre a diario, estos rifirrafes se dan en los centros escolares, en las actividades extraescolares, en el parque, en los campamentos de verano y hasta en el salón de tu misma casa.
Enseñar a convivir es una tarea que nos obliga a todos los padres y madres que podemos facilitar de la siguiente manera:
  1. Tu hijo no es el centro del universo, tu hijo es o será lo que tu más quieres, pero no nació para ser adorado. Esos padres que sólo ven por los ojos de sus hijos, condenan a sus hijos a ser ciegos. A tu hijo lo mirarán bien y mal; le hablarán bien y mal; lo tratarán bien y mal. Tu papel es enseñarle a mirar, hablar y tratar bien a los demás. Y como bien dice mi compañera Dori Vázquez, “si lo que vas a decir no es de agradar, mejor callar.”
  2. Tu hijo se va a relacionar con otros niños y niñas que están aprendiendo también la tarea de convivir y por ello es posible que se encuentren en situaciones en las que algún otro niño o niña pueda hacer o decir algo que les duela.  Esto ocurre, ha pasado y va a seguir pasando, no podemos educar a nuestros hijos haciéndoles creer que ellos están viviendo en una burbuja a salvo de todo.
  3. Tenemos que enseñarles a “defenderse” y a veces para defenderse lo único que uno necesita es tener conocimiento e información sobre cuál es la manera correcta de actuar ante alguien que molesta. Hay molestos profesionales del molestar, otros que no saben que molestan y otros que se molestan por todo.
  4. Convivir es cosa, por lo menos, de dos. Así que enseña a tu hijo cómo mejorar la convivencia. Empatía, solidaridad, ayuda, compasión (en el sentido más bonito), respeto, inteligencia, son estupendas herramientas para convivir. –
  5. Tu niño no es perfecto y tú tampoco. Ni los otros niños y niñas, ni sus padres ni madres, ni profesores, ni maestras, todos tenemos que hacer un esfuerzo para convivir, todos.

Para convivir hay que ser generosos porque en nuestra vida cotidiana a todos nos tienen algo que aguantar, a todos algo les aguantamos

Consellos para que a apariencia non afecte tanto á autoimaxe das rapazas


Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de https://www.mamapsicologainfantil.com

Generalmente, las niñas se sienten bien con la forma como se ven pero a medida que crecen este sentimiento puede ir modificándose por diferentes factores. Hoy trataremos uno de ellos. El tamaño de los pechos y cómo este puede influir negativamente en la autoimagen de las niñas.
Una de las principales cuestiones que llaman la atención de algunas niñas en su pubertad y más adelante en su adolescencia y juventud es el tamaño de los pechos de las mujeres que ven a su alrededor. Sobre todo en los medios de comunicación y canales de youtube. Un tema que como padres debemos saber tratar y orientar en caso que veamos cierta preocupación por la imagen corporal de nuestras pequeñas.

Aspecto físico y autoimagen de las niñas

La imagen es parte importante en la vida de todos. Cuando nos sentimos y vemos bien, parece que nuestra autoestima aumenta y tenemos mayor seguridad en nosotros mismos. ¿Quién no se ha sentido alguna vez con el guapo subido y ha desplegado mejor sus recursos personales y habilidades sociales? Muchos de nosotros ¿Verdad? Ahora bien, tener buena salud en esta materia pasa por haber disfrutado de una infancia donde haber podido desarrollar un buen autoconcepto y una sana autoestima en este aspecto, sobre todo en el caso de las niñas.

El tamaño de los pechos es uno de los temas donde la sociedad se enfoca con mayor ahínco y esto hace parecer que sea indispensable para alcanzar el éxito. La realidad es que someterse a una operación aumento de pecho no tiene nada de malo, siempre y cuando se haga con una buena orientación y no como una acción para complacer el gusto de terceros.
Lo primero en este ámbito es considerar que cualquier tipo de cirugía debe ser administrada por profesionales. En el caso del aumento de pecho, los que se encargan de esta labor son los cirujanos plásticos. Pero además hace falta valorar todos los aspectos que estarán involucrados en este tema. De manera que no es nada a tomarse a la ligera.
Las operaciones de este tipo tienden a durar entre 1 y 1 hora 30 minutos, son hechas con anestesia general, se necesita un tiempo de recuperación de 2 semanas y si se ha hecho con profesionales de mucha experiencia y que utilicen equipos de buena calidad, los resultados se verán muy naturales y serán duraderos. A este tipo de trabajo se le conoce como mamoplastia.

La influencia de la televisión

Uno de los principales retos a los que se ven sometidos los padres de hoy, es a la influencia que tiene la televisión en la vida de sus hijos. Si bien es cierto que se han creado canales de televisión con programas infantiles muy orientados a la educación en valores y el aprendizaje, también están aquellos que no ejercen un papel tan positivo para su desarrollo.
Sin embargo, ni siquiera hace mucha falta que se dediquen a ver telenovelas o películas, pues es bastante fácil darse cuenta (incluso para ellos) sobre el prototipo de mujer que domina la escena dentro de las películas, series, etcétera; siempre hermosas, con buenos pechos y buen cabello.
Lo lógico es que esto vaya creando una percepción distorsionada y errada del conjunto de la población que habita en este planeta y de cómo serán ellas cuándo crezcan. Si no se genera una orientación adecuada, los efectos negativos de esta idea podrían ser devastadores a nivel emocional a lo largo de su desarrollo.

El interés por “corregir” desperfectos

Llegadas a cierta edad, las niñas empezarán a sufrir evidentes cambios a nivel corporal, les llegará la menstruación, y con ella, el paso del cuerpo de niña a uno más formado estilo mujer. Algunas niñas alcanzan esta etapa pasados los 12 años, pero a algunas otras les toca afrontarlo incluso desde los 6 o 7 años (aunque no es lo más frecuente). Lo común es llegar a la pubertad entre los 9 y 12 años. Este es el momento en el que la autoimagen de las niñas va a empezar a cambiar.
A partir de este momento, la aceptación social se vuelve más necesaria y los pequeños «defectos» que se posean se empezarán a percibir con mayor fuerza. De ahí que se interesen por buscar información sobre los procesos quirúrgicos que pueden ayudar a corregir esos puntos que les disgustan.
En caso de que mamá esté planificando realizarse algún procedimiento, como una elevación de pecho, valdría la pena incluir a las niñas en estos preparativos y explicar de forma correcta y ajustada a su edad que es un asunto que se hace por interés personal de forma exclusiva o por alguna cuestión de salud, pero no por hacer felices a otros.
También se les puede hablar sobre que éste es un procedimiento quirúrgico que busca recolocar las glándulas mamarias y eliminar la piel que haya quedado sobrante por una acción normal de la flacidez, y que se hace cuando ya se es adulta, siempre buscando la mejor atención médica.
Es buena idea darles la advertencia de que para realizarse este tipo de procedimientos hay que gozar de muy buena salud y someterse a exámenes previos para asegurar que todo marcha bien. Además, como cualquier operación, se debe pasar por un proceso de recuperación adecuado para asegurar una buena salud y un buen resultado en el procedimiento.

Pautas para asegurar una buena autoestima en las niñas

Reforzar la autoestima de las niñas es una actividad que corresponde a las personas adultas que tengan alguna relación con ellas, principalmente es una labor que corresponde a sus padres.
Los especialistas en la materia recomiendan trabajar con mucho esmero los siguientes puntos:
  • El valor de la persona qué es y no de lo que tiene. Esto se refuerza a través de mensajes y acciones que demuestren que se tiene confianza en ella y que todo lo que se proponga lo puede obtener.
  • La necesidad de amor en todo el camino. Sin importar la edad, sentirnos amados es una necesidad, pero en los niños esto es aún más importante para asegurar buena estabilidad emocional.
  • La planificación de retos y las felicitaciones tras la superación. Motivarlos a tener metas y apoyarles a cumplirlas es una de las acciones que puede ayudar a nutrir mucho más su autoestima y a mejorar el autoconcepto. Complementar esto con felicitaciones por superarlos ayuda mucho más, aunque debe hacerse con palabras apropiadas, sin que parezca exagerado.

El control sobre el tema de la perfección. Esto apunta al tema físico que tratamos, pero también a todas las demás áreas. Así como una niña no necesita crecer pensando que el pecho de 90 cm es el único que vale, tampoco debería hacerlo pensando que el 10 es la única nota que puede obtener en el colegio.
La base para una buena salud psicológica parte desde la infancia. Desear retocar alguna zona del cuerpo, como el pecho, no tiene nada de malo, pero hay que asegurarse que se siga la ruta más segura para hacerlo, pues no sólo es una cuestión de daño emocional, sino que puede volverse un problema de salud serio si se hace bajo malas praxis médicas.

A importancia de contar contos aos nenos


Republicado con autorización de: https://www.educapeques.com


Los niños tienen un mundo por explorar, en donde existen cosas reales y otras imaginarias, que hacen que los pequeños se desarrollen de forma integral, esto quiere decir que evolucionen en el área cognitiva, pero también en la emocional y sentimental. Contar cuentos a los niños ayuda a que adquieran un buen léxico y que entiendan cómo funciona el mundo.
Los cuentos generan un acercamiento entre los padres y los hijos, ya que en ocasiones los padres trabajan todo el día y es el único momento en el día en donde se puede estrechar los lazos de amor y confianza. Aunque los padres llegan cansados de las largas jornadas laborales, es importante que se tomen un momento para compartir con los pequeños, ya que esto beneficia a las dos partes.

10 razones por las que se le debe contar cuentos a los niños

  1. Es importante contar cuentos porque se fortalece la creatividad de los niños. La creatividad es una característica o habilidad de gran utilidad para las personas de todas las edades, una persona puede ser muy inteligente, pero si no es creativa puede no obtener el empleo o los resultados que desea en diferentes ambientes.
  2. Las largas jornadas laborales y las demás ocupaciones de los padres, ocasiona que no tengan el tiempo que desean para compartir con los niños, por lo cual una buena alternativa es contarles un cuento antes de dormir y desearles una linda noche, se esta manera los niños se sentirán seguros u queridos.
  3. El cuento ayuda a que los niños conozcan un mundo mágico, que les permita tener sueños, los cuales pueden ser pasajeros o perdurar por el resto de la vida.
  4. Por lo general en los cuentos los malos obtienen lo que se merecen y los buenos logran ser felices. Esta enseñanza le muestra a los niños que siempre deben hacer lo correcto para obtener el éxito que desean en diferentes ambientes.
  5. Contar cuentos ayuda a que los niños aprendan nuevas palabras y formas de expresarse, para que tengan los criterios de comunicación necesarios en diferentes espacios como el social o laboral.
  6. Por medio de estas historias los niños aprenden a reconocer diferentes emociones y sentimientos  y a saber que son normales, pero que deben aprenderlos a controlar para obtener buenos resultados y  no hacerle daño a los demás.
  7. La esperanza es un sentimiento que debe estar presente en la vida de las personas, especialmente de los niños, esta se puede adquirir por medio de los cuentos, ya que en los mismos siempre llega el final deseado.
  8. Contar cuentos a los niños hace que en los mismos se despierte el gusto por la lectura, ya que ven que de un libro salen historias maravillosas que divierten y hacen soñar.
  9. Los cuentos hacen que los niños adquieran la capacidad de prestar atención, lo cual es de vital importancia para que adquieran los conocimientos deseados en el ambiente escolar.
  10. Por medio de este instrumento los niños se vuelven más humanos, quieren siempre el bien para todos y luchan por el mismo.


Síndrome de Münchhausen por poderes (MSBP)


Autoría: Celia Rodríguez Ruiz
Republicado con autorización de: https://www.educapeques.com

Qué es el Síndrome de Münchhausen

El síndrome de Münchhausen, término acuñado por el médico inglés Samuel Roy Meadow, es un trastorno psicológico en el que la persona que lo padece finge o se provoca dolencias por una necesidad de atención por parte de otras personas.
La persona es capaz de autolesionarse para ser atendido y asistido por otros, el impulso, la necesidad de atención es tan grande que puede llegar a límites de salud graves.
El síndrome de Münchhausen tiene además otra variante conocida como el síndrome de Münchhausen por poderes, en este caso se trata de progenitores (normalmente madres), que necesitan sentirse imprescindibles para atender a sus hijos, necesitan que ellos las necesiten y poder prestarles atenciones, o bien necesitan la atención de terceras personas (el otro progenitor, un médico, etc.),  es por eso que llegan a fingir e incluso provocar lesiones en sus hijos.

El síndrome de Münchhausen por poderes

El síndrome de Münchhausen por poderes es un síndrome poco conocido, y aunque no sea demasiado frecuente debemos prestar atención ya que es una forma de maltrato infantil y puede tener graves consecuencias para la salud de los niños y niñas, incluso en los casos más graves puede llevarles a la muerte.

Causas

Aunque no exista razón alguna para provocar daños a los niños y niñas, podemos analizar las causas del síndrome de münchhausen por poder, este curioso comportamiento en los progenitores.
Normalmente se trata de personas con algún trastorno de la personalidad. Las investigaciones demuestran que se trata de personas con trastornos límites de la personalidad o personalidad histriónica.
Se trata de madres o padres que tienen una necesidad que les supera y les genera un impulso por cubrirla. La necesidad en la que se hallan los orígenes del síndrome de Münchhausen por poderes es:
  • Una necesidad de sentirse útiles. De ser necesitados o necesitadas por sus hijos e hijas y ser imprescindibles para estos. Si el hijo o hija está enfermo necesitara los cuidados y atenciones de la madre o el padre.
  • Una necesidad de atención de terceras personas. En este caso pueden buscar la atención del otro progenitor (por ejemplo tras un divorcio o separación), e incluso del propio médico. Y la única manera de lograr está atención es a través de las dolencias del niño o niña.
  • Algunas veces, la persona fue víctima de abuso de niño.


Síntomas

Es muy importante conocer las señales del síndrome de Münchhausen por proximidad, ya que se trata de un síndrome que puede tener muy graves consecuencias y es un tipo de maltrato infantil encubierto. Veamos cómo se manifiesta este síndrome:
  • Los progenitores son capaces de fingir y hasta provocar lesiones en sus hijos e hijas. A veces añaden sangre a las pruebas de orina, fingen fiebres, provocan vómitos, diarreas, etc…En algunos casos suelen hacer actos escalofriantes, pueden intoxicar a sus hijos e hijas e incluso provocar heridas, roturas, etc.
  • Pueden llegar a calentar los termómetros para que parezca que el niño tiene fiebre
  • Aparentemente son progenitores abnegados y muy muy preocupados por sus hijos e hijas.
  • Son demasiado frecuentes las visitas al hospital o médico.
  • En estas visitas, el progenitor parece más preocupado por la atención de otra tercera persona, o por la atención de su hijo o hija que por la propia enfermedad.
  • Suelen ser enfermedades difíciles de explicar. Empeoran en casa y mejorar en el hospital.
  • Los progenitores suelen evitar la hospitalización del niño o niña.
  • Conocen los síntomas y características de las enfermedades de sus hijos a la perfección.


Tratamiento

En cualquiera de los casos es necesario proteger al niño ya que, como hemos dicho, es considerado una forma de maltrato en niños, pudiendo ser necesario retirarlo del cuidado de la madre o padre.
Los niños pueden necesitar atención médica para tratar las complicaciones de las lesiones, infecciones, medicamentos, cirugías o exámenes. También pueden necesitar atención psiquiátrica para lidiar con la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático que pueden presentarse con el abuso infantil. Siendo necesario avisar a las autoridades para tomar las medidas necesarias
El tratamiento muy a menudo involucra terapia individual y familiar.

Que é a síndrome do irmán maior? o príncipe destronado



Republicado con autorización de: https://www.escuelaenlanube.com

El síndrome del hermano mayor, también conocido como síndrome del príncipe destronado, se le denomina la situación en la que el que el hermano mayor tiene celos del menor.
Cuando un nuevo niño llega a una familia que ya tiene un hijo, se produce un cambio en la estructura y dinámica familiar, ya que habrá un hermano mayor y uno menor, por lo cual las tareas y responsabilidades en casa se tendrán que reajustar.
Para los hermanos mayores es dificultad que deben afrontar, puesto que es posible que se pierdan algunos privilegios sintiéndose desplazados por el nuevo integrante de la familia. Sin embargo, dicha situación puede considerarse normal, el problema real es cuando los celos son desmedidos.

El síndrome del hermano mayor

Este síndrome aparece cuando llega un nuevo niño a la familia, el cual será el hermano menor y tendrá algunos privilegios y ventajas que antes solo tenía el hermano mayor. Es fundamental saber que los celos entre hermanos son normales mientras los niños se adaptan a su nueva realidad. De igual manera, una buena gestión por parte de los padres también ayudará a que este inconveniente no pase a mayores.
Para entender los celos es necesario colocarse en el lugar del hermano mayor, quien hasta ese momento era hijo único y sus padres compartían todo su tiempo, cariño y atención con él. En cambio, al llegar un nuevo miembro a la familia, el hermano mayor tendrá que compartir dichos privilegios con el que ahora será su hermano menor.

Los celos del hermano mayor

Los celos le sirven al hermano mayor para expresar su miedo de sentirse desplazado, de perder el amor, la atención y el cariño de sus padres o también de no volver a jugar con ellos.
Estos, pueden manifestarse de diferentes maneras: mediante quejas, uso de la agresividad, miedo, negación a dormir o comer, llanto, entre otras.
El síndrome del hermano mayor puede desembocar (de no ser atendido a tiempo) en un problema de mayor magnitud conocido como el “síndrome de Caín”.

El síndrome de Caín

Este síndrome toma su nombre del conflicto entre los hermanos Caín y Abel de la biblia. Este es el desencadenante de no haber actuado a tiempo con el síndrome del hermano mayor. No obstante, esto no quiere decir que todos los niños que tiene el síndrome del hermano mayor, vayan a tener consecuentemente el síndrome de Caín.
El complejo o síndrome de Caín se caracteriza por cierta violencia que puede ejercer el hermano mayor sobre el menor, como consecuencia de los celos iniciales hacia él. No obstante, eso no quiere decir que el hermano mayor acabará con la vida del menor, sino que habrá celos que van más allá.
Es posible que el hermano mayor llegue a hacerle daño al menor algunas veces, sobre todo cuando no haya ninguna otra persona adulta cerca.
El complejo de Caín debe tratarse a tiempo para que no pase a mayores, controlando de manera correcta los celos del hermano mayor.

Consejos para afrontar correctamente el síndrome del príncipe destronado

  • Nunca comparar a los hermanos entre sí ni tampoco decir que uno es mejor que otro en algún aspecto, puesto que lo único que eso generará será más celos por parte del hermano mayor.
  • Los padres deben organizar de forma adecuada su tiempo para que puedan acompañar y compartir con cada uno de sus hijos, sobre todo con el hermano mayor, pues, de lo contrario, se sentirá desplazado.
  • Las demás personas, como los familiares y amigos de la familia, no deben dedicarle su atención únicamente al recién nacido, porque el hermano mayor lo notará rápidamente. Lo aconsejable es hablar con ellos para que no cambien su manera de ser.
  • Explicarle al niño que tener un hermano menor representa varias ventajas, como por ejemplo: tener alguien con quien jugar o compartir su tiempo.

 Si con el paso del tiempo el hermano mayor sigue teniendo celos o incluso esta situación empeora, lo indicado será buscar ayuda profesional para evitar que haya algún inconveniente de mayor gravedad.

Como actuar cando o teu fillo sente ira


Autoría: Elena Roger Gamir (pedagoga)
Republicado con autorización de: http://www.solohijos.com

“Quién no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación".
Proverbio árabe

Lo que no sirve.

  • No sirve de nada decirle que se tranquilice, que no es para tanto. Que ya pasará.
  • No sirve enfadarse porque grita, nos insulta o nos acusa de sus males.
  • No sirve juzgarlo diciendo que se lo ha buscado, que debía haberlo pensado antes de tomar la decisión. Que ya estaba avisado. Que pasan estas cosas cuando uno no se para a pensar las consecuencias. Que a lo hecho, pecho. Que ya le toca madurar y aprender alguna lección.
  • No sirve para nada…constructivo…

Pero sí que sirve con absoluta eficacia para alejarnos de él y herirle. Para aumentar su sensación de fracaso, para que nos odie más y fomente su idea sobre nuestra culpa sin valorar su parte de responsabilidad.

Lo que sirve

Lo único que sirve es preguntarse en ese momento qué es lo que le ha llevado a actuar así a nuestro hijo, que necesidad tiene que no está satisfecha para así entender cómo se siente.

Si entendemos cómo se siente mirando más allá de su comportamiento, seguramente también cambiará la decisión que tomemos sobre cómo actuar en ese momento.
Si somos capaces de ver más allá de su ira, es posible que veamos a una persona que siente indefensión o soledad o miedo o frustración o decepción. Incluso vergüenza o desesperanza. Y entonces nuestra estrategia de intervención puede cambiar.
Ya no reaccionaremos de manera automática ante su ira sino que podremos valorar otro tipo de respuestas encaminadas a acompañar otro tipo de sentimientos y, por lo tanto, necesidades y pensamientos.
  • Quizás decidamos no decir nada y escuchar.
  • Quizás no sepamos qué hacer ni cómo manejar nuestras emociones por lo que podemos decidir alejarnos a pensar sin hacerle sentir culpable: “Hijo, no estoy en condiciones de hablar en este momento. Como te quiero y no quiero herirte, me voy de aquí para poder pensar. Así también te dejo un espacio para poder pensar tú”.
  • Quizás elijamos mejor nuestras palabras, intentando no herir más todavía a una persona herida, buscando comprender, negociar o buscar soluciones alternativas.
  • Quizás sea el momento de hacer preguntas estratégicas, encaminadas a hacerle ver su parte de responsabilidad, el error y las soluciones posibles.
  • Quizás nos demos cuenta de que él o ella no están en las mejores condiciones de escuchar, ni ese es el mejor momento o lugar para hablar de este tema. Ni siquiera es el mejor momento para ti pues hablarás o actuarás desde una emoción excesiva, sin filtrar tus pensamientos.
  • Quizás aprovechemos para expresarle nuestra compasión, dejando el sermón para más adelante, comprendiendo cómo se siente.
  • Quizás tengamos la calma necesaria para preguntarnos si lo que vamos a hacer o decir ayuda a que nuestro hijo se enriquezca, a que haga un aprendizaje y se modifique. Si la respuesta es NO, tendremos la oportunidad y paciencia necesaria para cambiar de estrategia sin herirle.


El resultado

Lo que es seguro es que ya no reaccionaremos como lo habríamos hecho si no hubiéramos pensado en lo que de verdad se esconde tras esa explosión. Y ENTONCES TODO CAMBIA.

5 cousas que debes dicir aos teus fillos adolescentes sobre sexo


Autoría: Carlos Goñi y Pilar Guembe (Autores del libro Una familia feliz)
Republicado con autorización de: http://www.solohijos.com

A todos los padres les preocupa la educación sexual de sus hijos, pero pocos se ocupan de hacer algo al respecto. Ven peligros por todas partes, y a sus hijos e hijas en medio del torbellino, se echan las manos a la cabeza, y a veces se tapan los ojos para no ver lo que hay; no obstante, siguen sin hacer nada, ni siquiera se atreven a hablar sobre sexualidad y dejan que sean los amigos, el ambiente, la tele e Internet quienes eduquen a sus hijos en algo tan íntimo y personal.

5 cosas que debes decir a tus hijos adolescentes sobre sexo

Los padres deberíamos tomar ejemplo de la actriz británica Emma Thompson, protagonista y guionista de la película Sentido y sensibilidad (1995), madre de una adolescente de 13 años a la que ha dedicado un “manual de sexo” con el fin de contrarrestar las presiones a las que están sometidos los adolescentes de nuestro tiempo.
Su idea ha servido de ejemplo a muchas madres, como a la escritora Annabel Cole, quien también tiene una hija adolescente. Inspirada por la idea de Emma Thompson, Cole escribe un manual dirigido a su hija Elsa para decirle lo que toda madre (y padre) debería explicar a su hija sobre sexo. He aquí algunas de sus recomendaciones:

  • Mantén en privado las cosas privadas. Está muy bien tener muchos contactos en las redes sociales, pero nunca compartas sentimientos íntimos ni tus propias experiencias. Guárdate para ti lo que es solo tuyo. Un error en este sentido puede perseguirte toda la vida.
  • El porno no es la vida real. Para quien no sabe qué es la sexualidad puede pensar que la pornografía se le parece en algo, pero no es así. Son actores que representan lo más alejado a la plena vida sexual. Los momentos más íntimos están muy lejos de tales escenarios artificiales.
  • La imagen no lo es todo. No dejes que la moda te esclavice, que tengas que pasarte media vida mirándote al espejo, depilándote, peinándote, maquillándote, haciendo dieta… como si tuvieras la obligación, impuesta por la publicidad y las revistas, de “estar mona”. Nada de eso te ayudará a menos que te sientas segura en tu interior.
  • Una cita no es un cuento de hadas. El cine nos ha llenado de romanticismo, pero la realidad puede ser muy distinta. Mejor abandona las fantasías y prepárate para los silencios incómodos, la torpeza y el nerviosismo. Eso es lo normal. No busques una cita para quedar bien delante de otras chicas el lunes por la mañana cuando llegues al instituto. Eso se llama presión de grupo.
  • No todos lo hacen. Siguiendo con la presión, he aquí la más fuerte: piensas que todos lo hacen, pero la experiencia nos dice que no es así. Es como si el ambiente quisiera meteros a los adolescentes prisa con esa cantinela de “tonto el último”, cuando la sexualidad es tan importante que vale la pena esperar. Annabel Cole recomienda a su hija: “Está bien esperar y está bien decir ‘no’”.

La oscarizada actriz y guionista Emma Thompson dice que sólo podemos ayudar a nuestras hijas escuchándolas, transmitiéndoles confianza y mostrándoles una actitud franca.
Si de algo está necesitada en estos tiempos la educación sexual de nuestras hijas (y de nuestros hijos) es de sentido y sensibilidad. Algo que en el ambiente, en la tele, en las redes sociales, en Internet, brilla por su ausencia.
Pongamos los padres lo que falta: un sentido a la sexualidad y hagámoslo con sensibilidad.

Aprende a falar o idioma das emocións


Republicado con autorización de: http://www.solohijos.com

Lo queramos o no, para suerte o para desgracia, somos las personas que MÁS influimos en la vida de nuestros hijos. Lo que les trasmitimos (que no es solo lo que decimos) va directo al corazón. Con 4 o con 17 años.
Cuando le sobreproteges (no puedes hacerlo tu solito, cariño, papá te ayudará…), cuando le hablas con ironía, cuando le prohíbes o castigas. Por supuesto, cuando le gritas o insultas, tu mensaje no atraviesa sus oídos, como te ocurre a ti.
Tu mensaje hace un recorrido diferente y aterriza en su corazón. Y desde allí, el escucha con total claridad el eco de tu mensaje: me necesitas para hacer bien las cosas, no serás capaz, es más valioso mi tiempo que tú…
Con la mejor intención (corregir o ayudar a los hijos), los peores resultados (desgaste emocional para ellos).
Muchos ¡muchísimos! comportamientos de nuestros hijos se explican por la comunicación poco adaptativa en el hogar. Ya no se trata de falta de cariño. Ni de preocupación. Ni de ocupación. Se trata de una comunicación poco asertiva y comprensiva con las necesidades emocionales de los demás. De los hijos. De la pareja. Incluso con nosotros mismos.
Dedica un tiempo a reflexionar cómo es la comunicación de tu familia. Es así de sencillo: aprende a hablar de corazón a corazón.

10 recomendacións se o teu fillo molla a cama e erros que non debes cometer


Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de https://www.mamapsicologainfantil.com

Si tu hijo moja la cama, hoy una vez más, te invito a leer este post en el que vamos a ofrecerte algunas recomendaciones para superar esta situación y explicarte algunos errores comunes que deberías intentar evitar.

Porque aunque lo creamos o no, la enuresis, mojar la cama por las noches, supone para muchas familias un problema diario difícil de afrontar.
Muchos padres no acaban de enternder, aún hoy en día, por qué su hijo moja la cama cada noche. Y fruto de este desconocimiento o por creencias antiguas lo atribuyen a descuido, vaguería o falta de interés.
Las consecuencias de esta forma de pensar son terribles para los pequeños ya que optan por infligir un castigo, algo que, coincidiendo con la gran mayoría de expertos en esta problemática, nunca es solución. Todo lo contrario.

¿Por qué tu hijo moja la cama? ¿Qué es la enuresis?

La emisión o pérdida incontrolable de orina durante el sueño, sin despertar, a una edad inapropiada –los expertos hablan de 5 años en adelante- y socialmente inaceptable, un mínimo de entre dos y cuatro noches al mes y durante al menos tres meses consecutivos, es lo que conocemos como enuresis.

Cuáles son las causas que provocan esta situación

Los niños pueden mojar la cama por diversas causas.
La alteración del ritmo circadiano de la hormona antidiurética es la más frecuente, además de la sobreproducción nocturna de orina, la vejiga reducida o la incapacidad para despertar.

Tipos de enuresis

Hay dos tipos de enuresis.
  • la primaria, la que sufre el niño que siempre se ha hecho pis en la cama (supone el 90% de los casos y tiene siempre una causa médica de fondo, por lo que es fácil de diagnosticar y de tratar);
  • la secundaria, niños que se dejan de hacer pis y comienzan a orinarse de nuevo (supone el 10% de los casos y normalmente su origen es psicológico).

En el 90% de los casos existe un factor predisponente hereditario, lo que multiplica entre 5 y 7 veces más el riesgo de orinarse en el caso de niños con un progenitor enurético y aproximadamente 11 veces más si ambos lo fueron en su día. El 10% restante se debe a causas psicológicas.
Se estima que afecta aproximadamente al 16% de los niños a los 5 años y el 10% a los 6 años.
La enuresis puede ser síntoma de patologías más graves, de ahí la importancia de acudir al médico (pediatra o urólogo) para determinar la causa y el tratamiento.

10 recomendaciones a seguir si tu hijo moja la cama

El Dr. Juan Carlos Ruiz de la Roja, Jefe de Urología del Hospital Santa Cristina de Madrid, Director del Instituto Urológico Madrileño y autor del libro Por qué se orinan los niños en la cama. Respuestas de un médico. -Libro reseñando y recomendado en Mamá Psicóloga Infantil- nos da una serie de recomendaciones para los niños que sufren enuresis:
  1. Reducir la ingesta de líquido, sobre todo antes de acostarse.
  2. Evitar las bebidas con cola.
  3. Orinar siempre antes de acostarse
  4. Realizar entrenamiento vesical, procurando que el niño vacíe bien la vejiga en cada micción.
  5. No forzar el despertar del niño durante la noche para que orine, ni siquiera con dispositivos, ya que puede volver a orinarse de forma involuntaria y afecta a su descanso.
  6. Motivar al niño para que deje de orinarse con calendarios miccionales u otros soportes que le hagan partícipe del problema.
  7. No castigar nunca al niño por mojar la cama, lo hace de manera involuntaria.
  8. Hablar con el niño de manera natural sobre su problema, sin restarle importancia ni burlarse.
  9. Retirar el pañal cuando consigamos con el tratamiento 8 noches secas.
  10. Ante la sospecha de enuresis, acudir al médico para que diagnostique y dé una solución.


Consecuencias de la enuresis

La enuresis tiene un grave impacto en la autoestima, el bienestar emocional, la actividad diurna del niño y su rendimiento escolar y social. De modo que podemos encontrarnos que:
  • Muchos no salen de casa
  • No acuden a campamentos de verano o colonias y
  • No duermen fuera de casa por vergüenza.

Por eso es importante que, ante la mínima sospecha, se acuda al médico para que diagnostique y trate al niño si fuera necesario.

Como levar o teu divorcio ante os teus fillos


Autoría: Sara Tarrés
Republicado con autorización de https://www.mamapsicologainfantil.com

Llevar tu divorcio adelante de la mejor forma posible no siempre es fácil pero es algo absolutamente necesario cuando hay niños de por medio. Ellos nada tienen que ver con lo que nos ocurre a nosotros, sus padres, cuando nuestra relación de pareja se rompe. Pero muchas veces son quienes peor lo viven por no entender qué es lo que está ocurriendo. Por este motivo hoy quiero ofrecerte algunas pautas o consejos para que puedas llevar tu divorcio del mejor modo posible ante tus hijos.


Qué hacer y qué no para llevar bien tu divorcio ante los hijos

Frecuentemente los procesos de divorcio se suelen llevar con mucho estrés, ansiedad y dolor. Las rupturas duelen y más cuando hay hijos en común. Es normal. Natural y lógico que sea así. Sin embargo, en estos casos los adultos debemos tener un objetivo común y no perderlo nunca de vista: el bienestar de los niños.

El niño frente la separación y divorcio de los padres

Y es en esta busca de este bienestar que debes tener en cuenta ciertas pautas para que tu divorcio no sea traumático para tus hijos. Hoy voy a recordarte 5 cosas que deberías evitar y otras tantas que es necesario hacer por más que creas que no puedes. Como ves, la lista no es muy larga, de modo que puedes intentar llevarla a cabo sin mucha dificultad.

5 cosas que debes evitar

  • Ocultar la decisión de tu divorcio porque crees que tus hijos son demasiado pequeños para comprender lo que ocurre. Los niños necesitan estar al corriente de lo que pasa en sus vidas. Cuando no tienen suficiente información suelen buscar rellenar esos vacíos con pensamientos, fantasías e ideas que nada tienen que ver con la realidad y que pueden causarles más dolor del necesario. Vivir en la incertidumbre y en la mentira no es bueno para nadie.
  • Mantener discusiones airadas delante de los niños. Una obviedad que aún sabiendo bien la teoría solemos olvidar ponerla práctica.
  • Ocultar tus sentimientos. No hay nada de malo en que tus hijos vean cómo te sientes. Si estás triste, decepcionado/a, inquieto/a. Habla de ello y explícales cómo estás, pero eso sí, manteniendo un lenguaje adecuado a su edad y con el menor de los dramatismos posibles. Si hablar de ello con tus hijos va a suponer romper su estabilidad emocional, déjalo para otro momento. Cuando puedas hacerlo con mayor tranquilidad.
  • Hablar mal de tu ex. Sea como sea que hayáis llegado a este piensa que tu ex siempre va a ser el padre o la madre de tus hijos. Y quienes habéis perdido la ilusión y el amor habéis sido vosotros
  • Poner dificultades para el contacto con los niños. Los niños no se divorcian. Los hijos siguen siendo hijos de ambos progenitores y aunque esto parezca una obviedad en algunos casos se ponen más dificultades de las necesarias utilizando a los niños como armas arrojadizas. Evita que esto ocurra, permite que los niños vean a su padre o a su madre las veces que necesite.


5 consejos a poner en práctica

  • Busca ayuda en tu familia, amigos y profesionales. En momentos como estos todos necesitamos el apoyo de nuestros seres queridos pero a veces con ellos no es suficiente. Necesitamos contar con la ayuda de expertos en el tema tanto en la parte legal de este proceso como en la parte emocional. En esta última, no dudes en acudir a un psicólogo o psicóloga para afrontar este proceso si lo necesitas, tanto tu o tus hijos. En la parte legal puedes informarte, por ejemplo, en El Club del Divorcio. Un portal con información completa, correcta y útil acerca del proceso de divorcio.
  • Habla con tus hijos sobre sus emociones, sobre cómo se sienten en este complicado momento que están viviendo. Escúchales activamente sin juzgarle.
  • Responde a las preguntas de tus hijos. En todo proceso de divorcio los niños se vuelven un mar de dudas, no saben qué pasará con ellos, si papá o mamá dejará de quererles, dónde vivirán, o si todo esto ha sido culpa suya. Los padres debemos responderles con sinceridad dejando claro que a nivel afectivo nada cambia respecto a ellos. Papá y mamá seguirán queriéndoles, protegiéndoles y cuidando de ellos como siempre.
  • Asegúrate que no se sientan culpables de la ruptura. Los niños ante el divorcio, como señalaba en el anterior punto, suelen sentirse culpables de la ruptura y esta culpa pesa mucho. De manera que debes transmitirles de forma clara y sincera que ellos nada tienen que ver con lo que está pasando.
  • Sé el faro de tus hijos. Recuerda que tu eres el faro de tus hijos, la luz que les guía sin deslumbrar. De manera que intenta que tus hijos no se sientan solos. Sigue con sus rutinas. Evita crearles falsas expectativas de que hay posibilidades de volver a la anterior situación. No te conviertas en un papá o mamá wii, de esos que se saltan las normas y no imponen límites porque solo están contigo unos días a la semana. Los niños necesitan a sus padres aunque estos se hayan divorciado.

Divorciarse es un proceso complejo y delicado. Más aún cuando hay niños pero puedes evitar que éste se convierta en traumático si sigues algunas de estas recomendaciones y te pones en manos de expertos profesionales.

Nunca lle pidas a un neno que che preste atención


Para Chema Lázaro, ser mestre nunca foi a primeira opción. Biólogo mariño de vocación, un grupo de nenos cambiou a súa vida: “Descubríronme aos poucos a miña vocación, para o que estaba feito, onde podería desenvolverme profesionalmente”. Foi precisamente ese grupo de nenos co que Chema Lázaro conseguiu o Premio Nacional de Educación en 2013.
Actualmente, Lázaro é profesor do Máster de Neurodidáctica da Universidade Rei Juan Carlos e fundador de NIUCO, unha iniciativa que aposta polo cambio educativo baseado na aplicación da neurociencia na aprendizaxe: “É moi importante que os mestres non empecemos a opinar desde a experiencia e fagámolo desde a evidencia. Pasar dunha cultura da opinión a unha cultura dos feitos e as certezas do que funciona e do que non funciona dentro do aula”.
Para Lázaro, a educación é a única oportunidade para crecer como persoas e conseguir ser a mellor versión dos alumnos: “Os alumnos son cidadáns de hoxe. Temos que educarlles nas competencias como o pensamento crítico, a cooperación, a creatividade que son fundamentais para resolver os problemas de hoxe”, conclúe.


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Por que non debes obrigar ao teu fillo a compartir


Artigo publicado no diario ElPaís con data 13_V_2019
Autoría: Diana Oliver

No hay mañana ni tarde en la que en un parque infantil no nos encontremos con un adulto animando a un niño a compartir sus juguetes. Lo hacen apurados, quizás agobiados, por no saber ni cómo actuar ni qué decir, conscientes de que el drama acabará llegando antes o después. Y cuidado. Porque seguro que alguno se ha sentido en el arenero, entre palas, rastrillos y cubos, como un espectador más del Coliseo romano. Lo que muchos no sabemos es que no todos los niños están preparados al mismo tiempo para compartir. Tampoco somos conscientes de que, a veces, es nuestra propia intervención la que acaba acrecentando un conflicto que quizás no hubiera llegado a tal. O quién sabe. Puede que en realidad lo que ocurre es que nos queda tan lejana nuestra experiencia infantil en el parque que hemos transformado esos lugares en una maqueta a escala de nuestro mundo adulto.
“Hasta los cuatro o cinco años los niños pueden no estar preparados para compartir”, explica Verónica Pérez Ruano, psicóloga y fundadora del centro de psicología infantil Raíces. Y es que, para la experta, antes de esta edad los niños viven el mundo de una manera egocéntrica, en la que todo pasa desde su propia vivencia y perspectiva. “El sol sale porque ellos se levantan; si quieren algo, automáticamente es suyo. De hecho, la palabra 'mío' suele ser una de las preferidas y más repetidas”, cuenta. Y no hay una fórmula mágica para adelantar el desarrollo infantil: al igual que terminan caminando, hablando o pintando, también aprenderán a compartir. Según Julio Rodríguez, doctor en Medicina molecular, psicólogo y autor de Lo que dice la ciencia sobre crianza y educación, tenemos que tener en cuenta que los niños pequeños aún están en las primeras fases del neurodesarrollo, “lo que quiere indicar que su cerebro aún está en evolución y nociones como la empatía o las habilidades sociales no existen o son extremadamente rudimentarias”. Y, además, para el niño es beneficioso ser "egoísta", porque en un entorno natural, de eso dependería su supervivencia. “Pensemos en los pollitos en el nido demandando todos comida; es cruel, pero ahí ninguno 'piensa' en compartir, porque les va la vida en ello”, propone. Y añade que cuando empiezan a aumentar las interacciones sociales con sus iguales, lo acaban haciendo naturalmente.
La presión de intervenir
Es imposible no sentir la presión de esos ojos que te miran y se preguntan por qué no estás actuando. Esa abuela que te mira y se pregunta cómo es posible que no te hayas lanzado al arenero a obligar a tu hija a que le preste la pala a su nieto, que llora desconsolado por el tesoro. O ese otro espectador que al rato se pregunta por qué no haces algo por tu hija cuando reclama el codiciado cubo del de enfrente. La vida de parque es frenética. “Los adultos solemos llevar el conflicto infantil al plano de los adultos y lo convertimos en un problema mayor del que es. Habitualmente cuando un niño no quiere compartir y sabemos que por edad no está preparado para ello, pero aun así hay otras familias mirando, sentimos la presión de intervenir”, dice la psicóloga infantil.
 Por qué no debes obligar a tu hijo a compartir
Ante situaciones como las anteriores, Pérez Ruano recomienda que nos preguntemos qué haríamos si no nos importase lo que fueran a pensar los demás de nosotros como madre o padre. Algo aplicable al resto de asuntos relacionados con la difícil tarea de la crianza de los hijos. “Si dos niños de menos de cuatro años quieren el mismo juguete y solo hay uno, no podemos pretender llegar a acuerdos de tiempo, por ejemplo, un ratito cada uno, o acuerdos de justicia, como por ejemplo 'es que tu ya tienes este otro', porque no lo van a comprender”, advierte. Normalmente estas explicaciones son, para la psicóloga, para que los adultos que están acompañando el juego infantil se sientan bien pero cree que si nuestro hijo no quiere compartir y sabemos que por edad no está preparado, pero se masca la tragedia, la mejor alternativa es distraer a los niños antes de que estalle el conflicto: “Desviar su atención a otro punto, introducir otro juguete o cantar una canción suele funcionar mucho mejor que explicar a dos niños de tres años la importancia de compartir”.
¿Y cuándo es a nuestro hijo al que no le dejan algo que pide? Responde Verónica Pérez que, cuando nuestro hijo comparte sus juguetes en el parque pero a él el resto de niños no se los dejan, normalmente, como adultos sentimos malestar, ya que “vemos un desequilibrio de poder” y pensamos que se pueden estar aprovechando de él. Sin embargo, insiste en que los niños ni siquiera tienen esta vivencia: “Están jugando con otras cosas, asumen que no les dejen los juguetes o simplemente prefieren evitar el conflicto. Aquí entra nuestra contradicción como adultos, que no estamos acostumbrados a compartir. Nosotros no dejamos el coche a un desconocido, ni nuestro móvil, ni algo que estamos comiendo, pero sí pedimos que lo hagan los niños con alguien que acaban de conocer. Aun así, queremos que lo hagan pero no demasiado y mandamos continuamente mensajes contradictorios. Tenemos que tener claro qué le estamos pidiendo al niño y si no le estamos mandando mensajes contradictorios que sean difíciles de integrar”.
El papel del adulto
El aprendizaje de compartir llega de la mano del propio desarrollo infantil. Según Verónica Pérez, el juego infantil pasa por diferentes fases, y es entre los cuatro y seis años cuando aparece el juego cooperativo o colaborativo, “en el que el interés de los niños ya no pasa por jugar solos, como ocurría anteriormente, o incluso por estar cerca de otros niños pero realmente sin cooperar; ahora disfrutan de la compañía de los otros niños, de las reglas en el juego y de tener que coordinarse y ponerse de acuerdo para que todos estén bien”. Por esto, la psicóloga infantil cree que este es el momento en el que se pueden comenzar a trabajar habilidades como la empatía, el compartir y la cooperación frente a la competición.
¿Podemos hacer algo para favorecer ese aprendizaje? “La mejor manera de enseñar un nuevo aprendizaje es mediante la imitación. Si en nuestra casa compartir es un valor que practicamos de manera activa, es más probable que ellos lo reproduzcan”, responde Pérez Ruano. Y de nuevo aplicable a otras muchas parcelas de la crianza y la educación de los hijos. Porque si nosotros les insistimos una y otra vez en que deben compartir pero nunca actuamos así, se produce una disonancia cognitiva entre lo que decimos y lo que hacemos. “Si en casa a la hora de cenar papá tiene su sitio en el que no nos podemos sentar; mamá tiene su champú, que no se puede utilizar; los juguetes de su hermano mayor no se tocan, etcétera, es muy difícil sostener que luego en el parque o en el cole hay que dejar los juguetes a los amigos porque hay que compartir. Si nosotros no compartimos nuestras cosas más preciadas tampoco podemos exigírselo a los niños”, aclara la experta. Incide de nuevo en que para favorecer cualquier aprendizaje en los niños, “antes tenemos que analizar de qué manera concreta lo llevamos a cabo nosotros y si estamos mandando mensajes contradictorios entre lo que se debe hacer pero realmente lo que hacemos como padres”.
Para Julio Rodríguez, nuestro papel en la educación debe de ser el de guía, pero no el de dictador. “Debemos convertirnos en un experto al que puedan acudir para explicar las razones del comportamiento, de las normas, de las decisiones. Y luego estar ahí para resolver dudas y apoyar en todo lo que sea necesario. Esto cuesta trabajo pero ayuda a nuestros hijos a construir su personalidad a través de una alta autoestima y una profunda seguridad”, dice. Según Rodríguez, el niño tiene que "entender" que compartir es beneficioso, y tiene que "entender" cuándo hacerlo y en qué medida. “La clave está en eso, en entenderlo, luego él decidirá por sí mismo cuándo y cómo hacerlo, y ahí es dónde está la libertad. Si obligamos a hacer algo por autoridad o miedo al castigo, hará las cosas como un autómata, sin nunca comprender nada, y así, de adulto, será fácilmente manipulable, sin capacidad de decisión, sin pensamiento crítico y racional; y esto lo acabará convirtiendo en presa fácil del sistema, en una marioneta más”, señala.
En cuanto a nuestra intervención ante un conflicto, Verónica Pérez cree que siempre es recomendable dejar que los niños intenten resolverlo por sí mismos, de manera autónoma, ya que desde nuestra perspectiva adulta siempre es más difícil interpretar toda la situación. Solo somos necesarios si ha escalado la violencia y van a agredirse o dañarse: “En ese caso podemos ayudarles a gestionar su conflicto, pero siempre recordando que es algo entre ellos, nosotros no tenemos que dar la respuesta correcta, sino facilitar que entre los propios niños lleguen a acuerdos”. Para ello, la psicóloga opina que lo más recomendable es no sacar nuestras propias conclusiones, sino facilitar un espacio en el que ellos se puedan expresar, escuchen al otro, saquen su propio aprendizaje y puedan llegar a un acuerdo. “Tenemos que dejar a un lado nuestra visión adulta, ya que los acuerdos a los que pueden llegar a nosotros nos pueden parecer injustos, pero si a los niños les funcionan y sirven para continuar con su juego, no podemos primar nuestra visión adulta, exterior y desconectada de su vivencia infantil”, concluye.