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Móbiles e adolescentes: preocuparse non é suficiente

 Artigo republicado con autorización do autor: Carlos Pajuelo

(https://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/)


Es una realidad que el tema de las nuevas tecnologías está generando en el ámbito familiar y escolar más de un quebradero de cabeza. Muchas familias andan desesperadas, tremendamente desesperadas, a consecuencia del mal uso de los móviles no solo por parte de los menores, sino también por parte de los adultos.

La reciente noticia sobre la divulgación de imágenes de niñas menores desnudas, modificadas con herramientas de inteligencia artificial, nos vuelve a mostrar con toda su crudeza la necesidad de hacer algo más, desde los diferentes ámbitos sociales, políticos, educativos, familiares en pro de un uso correcto de las nuevas tecnologías.

Pero no podemos esperar que esto lo solucione una ley, una norma. Esto afecta directamente a tus hijos e hijas, así que somos los padres y madres los que tenemos que tomar la iniciativa.

Una iniciativa, basada en el ejemplo.

Si tus hijos te escuchan hablar mal, denigrar, insultar a personas que te caen mal, ¿por qué no van ellos a hacerlo?

Si tus hijos te ven todo el día enganchado al móvil, ¿por qué no van a hacerlo ellos?

Si tus hijos te ven todo el día echándole la culpa a los demás, ¿por qué no van a hacerlo ellos?

Habla con tus hijos. Habla claramente y háblale como si realmente pudiera comportarse como un abusador o abusadora, dile como te sentirías si supieras que tu querido hijo o hija se entretiene faltándole al respeto, humillando, hablando mal de otros compañeros y compañeras, afea esa conducta (y toma nota de lo que tú haces o dices delante de tus hijos) y hazles saber el dolor que provoca, el dolor que te provoca a ti como padre  o madre, el dolor que le provoca a los padres y madres de los otros chicos, el dolor que le provoca al chico o chica humillado.

Repite con claridad y firmeza:  No se abusa, no se insulta, no se desprecia, no se humilla, a nadie.

Hazle saber de las consecuencias de sus actos, pero no solo de las penales. Hazle saber que si tienes conocimiento de que tu hijo o hija utiliza el móvil para eso, se lo vas a quitar (y se lo quitas) hasta que puedas confiar en él o ella de nuevo.

Pon límite en el horario del móvil en casa. Sobre todo por la noche. Y esto no es fácil, pero así ayudas a que duerman y a que no “enreden”.

No dejes que lleven el móvil al centro, a no ser que los profesores os digan que van a utilizarlos en el aula. No necesitan móvil en el centro. Si tienen que llamar o avisar lo pueden hacer desde el teléfono del centro y viceversa. Y si por alguna razón lo llevan (transporte escolar…) dile que lo tiene que apagar, apagar no silenciar, en el aula. Y si no lo hace, te llegará un aviso del centro, déjale claro cuál es la consecuencia.

Educando hay que pelearse, hay que pelearse mucho a veces, pero es mejor pelear que sentirse como se estarán sintiendo ahora las familias y las niñas víctimas de la intromisión en su intimidad o como se estarán sintiendo las familias de los chicos que han realizado esta acción tan dañina.


Nada de móbil ata os 16 anos

Un interesante artigo que nos pode abrir os ollos á realidade que se agocha detrás de entregarlle un móbil aos nosos pequenos. Artigo escrito por Jordi Font Comas d'Argemir (EFE), para TheObjective (https://theobjective.com/sociedad/2023-10-29/prohibir-moviles-16-anos-suicidio/)


Un especialista en conducta suicida: «Prohibir el móvil hasta los 16 años debe ser innegociable»


Los casos de conducta autolesiva se han multiplicado por cuatro en los últimos años

 

El psicólogo clínico Francisco Villar, especialista en conducta suicida en adolescentes, defiende que el móvil debería hasta prohibido hasta los 16 años para evitar los perjuicios que redes sociales y otros contenidos pueden provocar en los menores y está convencido de que la regulación por parte de la administración acabará llegando.

Villar acaba de publicar el libro Cómo las pantallas devoran a nuestros hijos (Herder Editorial), una obra en la que repasa la evidencia científica y su experiencia de diez años al frente del Programa de Atención a la Conducta Suicida del Menor del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona.

En una entrevista, el psicólogo resalta que en la última década ha habido un empeoramiento de la salud mental entre los jóvenes, pero lo que ha incrementado «no es la patología mental, como los trastornos bipolares o la esquizofrenia, sino todo lo relacionado con la presión social, como la conducta suicida o la autolesiva, o los trastornos de conducta alimentaria (que sí son trastornos pero ligados a la presión social)».

En los últimos años, gracias al trabajo de la administración y de las asociaciones de supervivientes de suicidio, se han incrementado los recursos, se ha mejorado la formación y se han desplegado teléfonos de atención, planes de coordinación y guías que han ayudado a los profesionales de la salud mental y «han ido mejorando globalmente la situación» del suicidio, según Villar. Pero, mirando los números, «el efecto ha sido el contrario, pasando en la última década de una media de 250 episodios de conducta suicida de menores al año atendidos en las urgencias de Sant Joan de Déu a mil casos el año pasado«, explica el psicólogo.

Para el especialista, no hay duda que la culpa es de los móviles y las redes sociales: «La relación con las pantallas es inequívoca», concluye. Evidentemente, «las pantallas no han creado el suicidio», ni tampoco la presión estética o el bullying ni el acoso sexual, aclara el psicólogo. Pero, por ejemplo, antes de la era de los móviles las víctimas del acoso escolar o sexual podían «respirar cuando llegaban a casa» y había más opciones de intervención de un adulto -padres o profesores- que lo pudieran detectar.

En estos momentos, a través de los móviles, el bullying o el acoso sexual puede perpetuarse a todas horas y es más difícil de detectar por parte de los adultos: «Esta posibilidad de que alguien pueda intervenir desde el mundo de los adultos es una protección que ya ha caído», lamenta.

Como recoge Villar en su libro, existe evidencia del daño de las pantallas en edades tempranas desde hace tiempo, algo que también saben las multinacionales que crean contenido, y sin embargo se ha ofrecido todo este material a los adolescentes, denuncia el psicólogo clínico. «Es una incoherencia, es como si hubiéramos creado un parque de atracciones en el que sabemos que hay peligros pero les decimos a los adolescentes: ‘Id entrando, que voy haciendo caja y no os preocupéis, que los de ahora lo pasaréis mal y sufriréis daños pero aprenderemos a proteger a los otros en el futuro», ejemplifica Villar.

Para que los menores no sean «devorados» por las pantallas, el especialista propone en su libro prohibir totalmente antes de los 16 años el acceso al teléfono inteligente. En esa edad ya se ha producido «un cambio evolutivo» en el proceso de maduración y se ha superado la edad de 14-15 años, la más crítica para la conducta suicida. «Esta conducta empieza habitualmente a los 10 o 11 años, llega al pico a los 14-15 y empieza a bajar a los 16-17 años; es muy diferente un adolescente de 12 y uno de 16, y para mí antes de los 16 sería innegociable un teléfono«, apostilla.

Impacto da tecnoloxía na adolescencia

Unicef, coa Dirección científica de Antonio Rial Boubeta (Unidad de Psicología del Consumidor, Universidad de Santiago de Compostela) realizou un estudo riguroso sobre o impacto da tecnoloxía nos adolescentes españois. Para este estudo, entrevistouse a 50.957 adolescentes de 265 centros educativos de Ensinanza Secundaria Obrigatoria (ESO), tanto de titularidade pública como privada e/ou concertada, das 17 comunidades autónomas do Estado Español. O 50,3% dos participantes identificouse co xénero masculino, o 48,7% co feminino e o 1% restante con outras opcións. Os datos foron recollidos mediante un cuestionario online nas propias aulas dos centros, entre os meses de novembro de 2020 e marzo de 2021.

As conclusións deste estudo son realmente interesantes e abren a porta a unha reflexión por parte das familias sobre como usan estas novas tecnoloxías os seus fillos e fillas. Sen dúbida, a lectura depara máis dunha sorpresa.

Polo seu interese, quixemos traelo a esta páxina para poñelo á vosa disposición.

Para lelo ou descargalo, simplemente preme na imaxe:





Como usamos o móbil diante dos nosos fillos?

Adam Alter é psicólogo e profesor do departamento de psicoloxía da Universidade de Nova York. Colaborador habitual de prestixiosos medios de comunicación como The New York Estafes, The New Yorker, The Washington Post, Wired e Popular Science. Alter escribiu numerosos artigos sobre psicoloxía social e coñecemento humano, aspectos nos que centra a súa investigación. Alter é autor do libro, éxito de vendas en EEUU, “Irresistible”, no que de xeito sinxelo e a través de numerosos exemplos, analiza o uso que facemos dos teléfonos móbiles e outros produtos tecnolóxicos que conseguen atrapar a nosa atención. Como podemos convivir con dispositivos tecnolóxicos, como os móbiles, que desempeñan un papel tan importante nas nosas vidas? O profesor Alter, describe un comportamento nocivo e adictivo para os nosos fillos a través de exemplos cos que moitas persoas sentiranse identificadas. “Si sempre lles dás unha solución en forma de pantalla, os nenos non aprenderán a regularse”. A interacción coa tecnoloxía cando os fillos están diante é o mellor exemplo porque, tal e como advirte, “os nenos consideran interesante aquilo ao que os seus pais prestan atención”.

Para ver o vídeo, preme na imaxe:




Moi preocupante

Autoría: Alejandra González
Publicado en ABC (09/04/2018)

El 72% de los niños españoles, entre 6 y 11 años, tiene perfil en alguna red social

A diferencia de los datos a nivel internacional, los menores en España destacan por su curiosidad, su amor hacia las tecnologías y el uso de las redes sociales

Los niños son capaces de progresar en la actualidad porque se sienten apoyados por su familia, sus amigos y sus mascotas (aquellos que las tienen). Todos estos elementos forman una unidad de apoyo clave para su felicidad y positividad hacia la vida. De hecho, el 75% de los menores españoles –entre 6 y 11 años– afirma que «pasar tiempo con las personas de su entorno» se sitúa en el top 5 de razones para su felicidad, por encima de la media internacional (70%).
Así se desprende del estudio «Kids of the world» («Los niños del mundo»), con el que Viacom ha sondeado a casi 6000 niños de 31 países, con las edades mencionadas anteriormente.
A nivel global, los pequeños se ven a sí mismos como muy independientes, curiosos y creativos. Esta mentalidad se extiende a cómo los niños consumen información y entretenimiento: ver la televisión y escuchar música son sus modos preferidos para relajarse. Este interés por los contenidos alimenta la curiosidad y la creatividad, ya que cerca del 80% afirma que utiliza varios dispositivos a la vez, y el 88% de los niños usan su tiempo libre para aprender nuevas habilidades, incluyendo deportes o idiomas.
Sin embargo, el panorama en España dista mucho de estos datos globales: los niños destacan por su curiosidad, su amor hacia las tecnologías y el uso de las redes sociales, donde el 72% afirma que tiene perfil en alguna, porcentaje muy superior al 44 por ciento a nivel internacional. También siete de cada diez menores, en nuestro país, tiene smartphone, frente al 37% internacional; casi el 50 por ciento tiene tablet. De ahí que usen más de un dispositivo a la vez —76% de media—.
Salvar el mundo
A pesar de todos los datos anteriores, la mirada de un niño hacia los problemas siempre será más especial que la del resto del mundo. Poner fin a las guerras es la principal preocupación (61%), seguido de acabar con el hambre y hacer del mundo un lugar mejor. También casi el 90 afirma que vive su vida sin miedo a pesar de crecer en una época de cambios llena de incertidumbre.
«Queríamos saber cómo el mundo acelerado y cambiante de hoy en día modela las actitudes de los niños, sus experiencias y su comportamiento», afirma Christian Kurz, Senior Vice President of Global Consumer Insights en Viacom. «Hablamos directamente con miles de niños y descubrimos que son positivos y les emocionan las incontables posibilidades que les esperan, se lanzan sin miedo».

Nenos, mellor sen móbil


Republicado con autorización del autor: Carlos Pajuelo

Un móvil no es un juguete

 “Toma hijo, te voy a regalar esta botellita de Ron y  poco a poco te la vas bebiendo, así cuando tengas 15 años y vayas al botellón, tendrás el hígado bien preparado para aguantar lo que te echen”.
¿Verdad que no se te ocurriría regalar una botella de alcohol a tu hijo menor, ni drogas, ni pornografía, ni armas, ni nada que pudiera suponer un riesgo para su salud o para su integridad personal? Entonces, ¿por qué le regalas un móvil a un menor?

No quisiera ser alarmista, porque los móviles han venido a nuestra vida para quedarse. Yo mismo, cual Cepeda, le canto a mi móvil: “no puedo vivir sin ti”. El móvil es una herramienta de comunicación fabulosa  pero poner en manos de niños de 10, 11, 12 años un aparato que se conecta a cualquier parte del mundo, a cualquier persona, a cualquier información, creo que es un error.
Los niños en caso de tener que utilizar un móvil, deben de hacerlo bajo la supervisión de un adulto, con unas normas de uso claras, con un tiempo limitado.

Consejos de uso:

1)  Supervisado por un adulto: Eso quiere decir que el adulto tiene que saber qué, cuando, con quién, para qué. Por eso, lo mejor es  que utilicen el teléfono de sus padres porque, si lo han de utilizar, es para algo puntual. Un móvil no es un juguete. Si lo que quieren es jugar, hay otros artilugios más apropiados para ello.
2) Normas de uso clara: El móvil no es un mata aburrimiento, ni un “controlador” de niños, tiene que tener una utilidad clara. El móvil nos come a todos, a mí también y tengo ya unos años y, se supone que, un conocimiento. Dentro de las normas recuerda que NO deben subir fotos. Que no se habla mal de nadie por teléfono. Que todo lo que hacen en un móvil deja huella. Su huella.
3)  Con un tiempo limitado: El tiempo justo para realizar la acción: buscar una información; preguntar algo a alguien, etc. Los niños no deberían tener en sus móviles acceso libre a internet. Deberían siempre pedirles a sus padres que les dieran la “llave” para conectarse, y así los padres  regulan el tiempo. Te recuerdo que hay adolescentes que se duermen tarde porque, mientras tú duermes, ellos están conectados a internet. ¡Ah! Y a tus hijos siempre les parecerá que les dejas poco tiempo, porque para ellos nunca es suficiente.
Así que si no sabes qué regalar a un niño de 10 años, regálale mejor un libro. Un libro es un juguete que permite desarrollar la imaginación, un libro es una buena manera de conectarse al mundo.  El único “peligro” que tienen los libros es que le puedan hacer pensar.
Ya tendrán tiempo para móviles. Niños, mejor sin móvil.

España prepárase para una nova adicción


Autoría: Cristian Segura

Gobiernos y entidades crean programas para atender el creciente número de casos de abuso de las nuevas tecnologías, sobre todo entre jóvenes

Una madre sube al metro en Barcelona con un cochecito en el que monta su hijo de 3 años. El crío llora desesperado, grita que quiere el móvil. El niño no para hasta que la madre le da el teléfono. La paz vuelve de inmediato al vagón pero Gemma Garcia, que ha estado observando la escena, asegura que ahí puede estar la raíz de un problema mayor, un joven enganchado, el abuso de las nuevas tecnologías. "Lo veo a menudo, padres que dan el móvil al niño para que se calme, y eso no es nada saludable", explica Garcia, jefa de SPOTT, el centro de atención a drogodependencias para jóvenes de la Diputación de Barcelona.
El Ministerio de Sanidad ha incluido por primera vez en 2018 las adicciones a las nuevas tecnologías en el Plan Nacional de Adicciones. El Ministerio destaca que adolescentes y jóvenes son el principal grupo de riesgo, y que no debe confundirse el uso inadecuado con una adicción. El 18% de la población entre los 14 y los 18 años realiza un uso abusivo de las nuevas tecnologías, según datos del Gobierno. La Organización Mundial de la Salud no reconoce la adicción a las nuevas tecnologías aunque a partir de 2018 sí admitirá que existe la adicción a los videojuegos. Vega González, directora del centro de Atención e Investigación de Socioadicciones (AIS), corrobora que "todavía falta mucha investigación para que la OMS se plantee reconocer adicciones a redes sociales o similares. Pero que acepten la adicción a los videojuegos es una señal de hacia dónde vamos. Han abierto el melón". González estima que solo un 1,4% de la población usuaria a las nuevas tecnologías puede ser adicta, y que la edad de riesgo es entre los 11 y los 25 años. La organización contra drogodependencias Proyecto Hombre inició hace cuatro años su programa para las adicciones a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). En 2013 atendieron a 3 personas y en 2016 ya eran 51, y ninguna de ellas adulta, según Luis Bononato, presidente de Proyecto Hombre. En SPOTT han atendido una veintena de casos en dos años de especialización: al principio acudían sobre todo jóvenes de entre 18 y 19 años adictos a las apuestas online, pero la edad ha ido disminuyendo y la problemática diversificándose, según Garcia. Bononato explica que este año, por primera vez, todos los colegios que colaboran con Proyecto Hombre han pedido organizar sesiones informativas sobre abuso de las TIC.

La OMS reconoce el trastorno por videojuegos como problema mental

Los expertos advierten que es necesario distinguir entre un uso irresponsable y una "adicción comportamental". Esta responde a los mismos parámetros que las adicciones a sustancias: necesidad cada vez de más consumo para obtener satisfacción, agresividad en abstinencia, alteración de los hábitos del sueño y de la alimentación, aislamiento y pérdida de la vida familiar, profesional y educativa. Garcia establece en por lo menos un año el tiempo para considerar que un hábito presenta muestras de enfermedad, y añade que es indicativo de haber adicción si la persona "es consciente de que tiene un problema pero no puede hacer nada para solucionarlo". Los médicos consultados para este reportaje avisan de que en muchos casos las adicciones a las TIC son síntomas de otros problemas, de malos hábitos o de trastornos mentales. "Estamos estudiando si la adicción a las TIC está causada por otras patologías, como ansiedad o una depresión, o si es la adicción la que lo genera", añade González.

Testimonio de una madre

C. es una madre de Andalucía que recurrió al programa Proyecto Joven de Bononato para su hijo de 13 años. Prefiere preservar su identidad para no afectar la reputación. Su hijo era adicto a pantallas, tanto a videojuegos como al ordenador y al móvil. La madre destaca que se refugiaba en internet porque es un chico con dificultad para relacionarse. La situación se hizo insoportable cuando C. intervenía y la reacción del menor era violenta: "Asistíamos dos veces por semana a las sesiones. Al principio él no quería pero finalmente se sintió a gusto porque había otros chavales como él", explica C. La terapia duró un año y está diseñada para padres e hijos. “Yo trabajaba mi posición de adulto y cómo mantener la calma. Los ejercicios eran para los dos, nos enseñaron herramientas de confrontación. En vez de decirle «por qué no has hecho hoy la cama» o «no me insultes», debía preguntarle «¿qué ha pasado hoy que no has hecho la cama?» o decirle que me siento mal porque me ha insultado”. También es importante, según lo aprendido por C., alabar las cosas que su hijo hace bien. Ahora el joven tiene 15 años, la mejoría es evidente y cumple con las rutinas establecidas: una hora diaria de internet a cambio de hacer los deberes, tareas del hogar y no dormir con el móvil en la habitación.
Garcia destaca que hay casos extremos que requieren internamiento en un centro sanitario, como el de un joven que llevaba dos años sin salir de casa, que se negaba a ser atendido y que sus horarios de dormir y hábitos de alimentación estaban totalmente alterados. Eduardo Cueto es terapeuta de Proyecto Hombre en Madrid y apunta que estas situaciones son excepcionales. “Poner a un adolescente la etiqueta de adicto es una cuestión muy delicada. Hay que analizar caso por caso”, relata Cueto, que considera que “adicto es una persona que no duerme, que no se levanta para comer, que se alimenta de sobres, consume bebidas energéticas, no sale de casa en mucho tiempo y desarrolla fotofobia. El resto es un mal uso de unos instrumentos que se han convertido en extensiones nuestras”.
Bononato subraya que el abuso existe entre adultos pero este tiende a normalizarse y no se pide ayuda hasta que la situación es extrema. González recuerda el caso reciente de un hombre de 42 años, adicto a los videojuegos, que aceptó ser tratado por el AIS porque su mujer le amenazó con la separación. “Había dejado en más de una ocasión de ir a recoger a los niños al colegio y su respuesta era «pero cómo voy a parar, si un ejército depende de mí». Se aíslan en otro mundo en el que ganan autoestima”. La misma descripción utiliza Garcia para detallar a otro joven cuidado en SPOTT que interrumpió sus estudios porque estaba enganchado a Instagram: “Me decía que cómo podía dejarlo si aquel día había conseguido 400 likes”. En casos así, insiste Garcia, es clave dar formación a los padres.

Restringir el móvil a menores

Marc Masip, director del Instituto Psicológico Desconecta, lleva seis años volcado en tratar el abuso de las TIC. En 2017 dobló el número de jóvenes atendidos por Desconecta –más de 1.400 asistidos– y este 2018 va camino del mismo salto. Los casos extremos representan entre un 5% y un 10%, y estos son desviados para tratamiento en la clínica privada Cita, en Dosrius (Barcelona). Masip y el director psiquiatra de Cita, Josep Maria Fàbregas, reciben a EL PAÍS en este enclave natural privilegiado del Mediterráneo. Masip calcula que solo el 5% de las personas que pasan por Desconecta son adultos. Fàbregas cuenta que en Cita solo han atendido a adultos con trastornos vinculados a las apuestas online. Su explicación al menor riesgo entre los adultos es la madurez y la presión de tener mayores responsabilidades. El número de jóvenes en riesgo solo hace que crecer y se preparan para abrir una clínica destinada únicamente a adolescentes adictos a las TIC. Masip es partidario de restringir por ley el uso del móvil a los menores de 16 años porque asegura que, aunque en los colegios se establezcan límites, la tecnología y los jóvenes siempre irán por delante de padres y profesores. Fàbregas lo secunda con un ejemplo: “La ley no permite conducir a un menor de 14 años, aunque sepa llevar el coche, porque consideramos que no tiene suficiente madurez para hacerlo. Podemos plantear lo mismo con el móvil”.

Móbil en familia: dous usos prácticos

Autoría: evamillet
republicado con autorización da autora (https://educa2.info/)

Tengo dos hijos y, lo confieso, los dos tienen móvil. Desde los doce años, que es cuando empezaron el instituto y les dimos el preciado aparatito; gesto que se está convirtiendo en un rito de pasaje postmoderno. Si nos comparamos con otras familias de la anterior escuela, fuimos de los últimos —la mayoría de compañeros de clase ya tenían móvil en sexto de primaria—, pero no me gusta compararme con otras familias y tampoco me siento muy bien al haberles suministrado el móvil, así que dejo este derrotero. 
Tampoco voy a hablarles de cómo este objeto se ha convertido en parte esencial en las vidas de mis hijos: como lo miran, absortos, lo arrullan y lo toquetean. Como —a diferencia de otras cosas—, jamás se lo olvidan, vayan a donde vayan. Como lo ponen con disciplina germánica a cargar, cada noche —para que no desfallezca, el pobre móvil. Como lo consultan, minuto sí, minuto no, para comprobar que no ha pasado nada importante en sus vidas, en las de sus amigos y en el mundo, en general.
No hace falta que les cuente nada más: muchos de ustedes tendrán hijos con móvil, cónyuges con móvil, amigos con móvil, compañeros de trabajo con móvil. Muchos de ustedes tendrán móvil y sabrán lo que es estar enganchados al móvil o constantemente pendientes del móvil: un estado que no solo experimentan los menores de edad.
El móvil, que quieren que les diga, me parece un horror con el que tenemos que convivir. Pero parece que “es lo que hay” o esta es la opción que nosotros, malos padres, hemos tomado. Así que lo que hemos hecho en nuestro caso es instaurar dos normas: los móviles nunca durante las comidas en familia y siempre fuera de las habitaciones —de todos—, por la noche.
Entretanto, le he encontrado dos funciones educativas bastante prácticas, que quiero compartir con ustedes.
La primera está relacionada con la ortografía:
— “Acuerdate que me teneis que llamar cuando hos esteis acercando” — me escribe uno de mis retoños vía WhatsApp.
Me horrorizo, pero mantengo la calma: como sé que eso SÍ lo va a leer le respondo:
— “Nos acordamos, sí. Pero “acuérdate”, “tenéis” y “estéis” llevan acento y “OS” se escribe SIN hache”.
Y, como por arte de magia, el próximo WhatsApp lleva un “os” como Dios manda.
El segundo uso práctico del móvil en familia está relacionado con el siempre candente tema de la ayuda en casa:
No sé si les sucedes a ustedes, pero mis hijos, de vez en cuando, me confunden con una camarera. En consecuencia, salen de casa y dejan un memento de este tipo sobre la mesa:


El souvenir también puede estar en el reposabrazos del sofá, de esta forma:

Pero de nuevo, Whatsapp se convierte en un aliado en la batalla por que los hijos ayuden en casa, y la madre, tecleando con sangre fría, manda el siguiente mensaje:

??????????????????????????????????????????????
Mensaje que tiene un efecto inmediato y una respuesta mucho más positiva, me atrevería a decir, que si se hubiera transmitido de forma presencial:
— UUUUPPS. Lo sientoooooo. Me he olbidado — me responde.
— “Olvidado” va con “V”! —  respondo yo.
Y así seguimos, con un único consuelo: para algo sirve el móvil.

Rastrexar o móbil dos nosos fillos

Republicado con autorización de:  http://www.mamapsicologainfantil.com

Nuestros hijos crecen y llega un momento en el que nos pedirán sea como sea tener su propio teléfono móvil. Ese momento, que a ti a aún te puede parecer lejano llegará, puede que ya haya llegado o que un familiar o amigo te esté contando sus dudas y/o preocupaciones. Porque las nuevas tecnologías llegaron para quedarse los padres debemos saber cómo educar a nuestros hijos para que hagan un uso responsable de ellas. ¿Te preocupa lo que tu hijo pueda hacer en las redes sociales? ¿Quieres saber qué hace con ese smartphone que le has regalado o sencillamente localizarlo? Si es así te invito a seguir leyendo y a que nos ofrezcas tu opinión al respecto.

Tu hijo ya tiene móvil … ¿Sabes qué hace con él?

Es difícil saber exactamente todo lo que hace un niño de 12,13 o 14 años con un móvil en sus manos, por eso muchos padres optan por darles únicamente línea sin datos, es decir, sin acceso a internet. Y aunque en mi opinión, los niños a estas edades no deberían tener su propio smartphone a no ser que sea absolutamente necesario, a los que se les ofrece la posibilidad de tenerlo deberían haber demostrado que son responsables y que sabrán manejarse correctamente con él. Por eso la educación es imprescindible.

Dicho esto, no es mi intención demonizar el uso de esta tecnología tan extraordinaria, que bien utilizada nos permite realizar multitud de tareas y contactar con nuestros seres queridos en cualquier momento y situación. Pero ciertamente, los padres solemos debatimos entre la utilidad innegable de las nuevas tecnologías y la sensación de no saber qué hacen nuestros hijos en internet, tal y como nos plantea Manuel Gámez-Guadix en la “Guía para educar a los niños en el uso positivo de Internet y Smartphones”, un libro que recomendamos.

Sabemos que no todo es malo en la red, ni mucho menos,  pero tampoco podemos dejar una herramienta tan poderosa como un smartphone en manos de nuestros hijos sin antes haberles advertido de los riesgos con los que se pueden topar o instalar controles parentales que nos avisen del uso que hacen nuestros hijos en la red. En este sentido Master Spy, nos permite ir un poco más lejos al recabar toda la información del smartphone que queremos controlar. Master Spy es una aplicación que podemos descargarnos en nuestro propio dispositivo móvil, tabletas o pcs, que nos permitirá rastrear su celular y descubrir todo cuanto nuestros hijos realizan a través de sus móviles o localizarles en caso de no saber dónde se encuentran.

Un niño con un smartphone puede ser víctima de cyberbulling o grooming o practicar sexting,  palabras que quizás oímos hoy por primera vez, pero de las que deberíamos estar al corriente para poder educar a nuestros hijos en la era digital que nos ha tocado vivir.

¿Y qué podemos hacer si desconocemos tales circunstancias? ¿Cómo podemos actuar los padres para prevenir este tipo de situaciones? ¿Cómo hacerlo en una etapa en la que nuestros hijos se cierran en banda?  La respuesta es diálogo, diálogo, diálogo. Debemos intentar crear y mantener un clima de confianza en casa lo suficientemente bueno para que nuestros hijos acudan a nosotros para buscar consejo o exponer sus preocupaciones.

La confianza es un valor esencial en cualquier relación y que debería primar entre todos los miembros de una familia, pero en ocasiones la confianza entre padres e hijos se torna frágil o se rompe. Cuando esto ocurre hay que intentar recomponerla poco a poco, dando muestras que no hay secretos entre nosotros y que las mentiras o los engaños no son el camino a seguir. Si instalamos alguno de estos softwares en los dispositivos móviles u ordenadores de nuestros hijos debemos comunicárselo y explicarles que es una medida de protección, un modo de mantenerlos seguros hasta que sean adultos capaces de protegerse a sí mismos.


¿Revisas el teléfono móvil de tus hijos? ¿Qué medidas adoptas para mantenerlos alejados de los peligros que pueden encontrar en las redes sociales?

Rastrexar o móbil dos teus fillos

Republicado con autorización de: http://www.mamapsicologainfantil.com

Nuestros hijos crecen y llega un momento en el que nos pedirán sea como sea tener su propio teléfono móvil. Ese momento, que a ti a aún te puede parecer lejano llegará, puede que ya haya llegado o que un familiar o amigo te esté contando sus dudas y/o preocupaciones. Porque las nuevas tecnologías llegaron para quedarse los padres debemos saber cómo educar a nuestros hijos para que hagan un uso responsable de ellas. ¿Te preocupa lo que tu hijo pueda hacer en las redes sociales? ¿Quieres saber qué hace con ese smartphone que le has regalado o sencillamente localizarlo? Si es así te invito a seguir leyendo y a que nos ofrezcas tu opinión al respecto.
  
Tu hijo ya tiene móvil … ¿Sabes qué hace con él?

Es difícil saber exactamente todo lo que hace un niño de 12,13 o 14 años con un móvil en sus manos, por eso muchos padres optan por darles únicamente línea sin datos, es decir, sin acceso a internet. Y aunque en mi opinión, los niños a estas edades no deberían tener su propio smartphone a no ser que sea absolutamente necesario, a los que se les ofrece la posibilidad de tenerlo deberían haber demostrado que son responsables y que sabrán manejarse correctamente con él. Por eso la educación es imprescindible.

Dicho esto, no es mi intención demonizar el uso de esta tecnología tan extraordinaria, que bien utilizada nos permite realizar multitud de tareas y contactar con nuestros seres queridos en cualquier momento y situación. Pero ciertamente, los padres solemos debatimos entre la utilidad innegable de las nuevas tecnologías y la sensación de no saber qué hacen nuestros hijos en internet, tal y como nos plantea Manuel Gámez-Guadix en la “Guía para educar a los niños en el uso positivo de Internet y Smartphones” de la editorial Pirámide, del que os hablaré próximamente

Sabemos que no todo es malo en la red, ni mucho menos,  pero tampoco podemos dejar una herramienta tan poderosa como un smartphone en manos de nuestros hijos sin antes haberles advertido de los riesgos con los que se pueden topar o instalar controles parentales que nos avisen del uso que hacen nuestros hijos en la red. En este sentido Master Spy, nos permite ir un poco más lejos al recabar toda la información del smartphone que queremos controlar. Master Spy es una aplicación que podemos descargarnos en nuestro propio dispositivo móvil, tabletas o pcs, que nos permitirá rastrear su celular y descubrir todo cuanto nuestros hijos realizan a través de sus móviles o localizarles en caso de no saber dónde se encuentran.

Un niño con un smartphone puede ser víctima de cyberbulling o grooming o practicar sexting,  palabras que quizás oímos hoy por primera vez, pero de las que deberíamos estar al corriente para poder educar a nuestros hijos en la era digital que nos ha tocado vivir.

¿Y qué podemos hacer si desconocemos tales circunstancias? ¿Cómo podemos actuar los padres para prevenir este tipo de situaciones? ¿Cómo hacerlo en una etapa en la que nuestros hijos se cierran en banda?  La respuesta es diálogo, diálogo, diálogo. Debemos intentar crear y mantener un clima de confianza en casa lo suficientemente bueno para que nuestros hijos acudan a nosotros para buscar consejo o exponer sus preocupaciones.

La confianza es un valor esencial en cualquier relación y que debería primar entre todos los miembros de una familia, pero en ocasiones la confianza entre padres e hijos se torna frágil o se rompe. Cuando esto ocurre hay que intentar recomponerla poco a poco, dando muestras que no hay secretos entre nosotros y que las mentiras o los engaños no son el camino a seguir. Si instalamos alguno de estos softwares en los dispositivos móviles u ordenadores de nuestros hijos debemos comunicárselo y explicarles que es una medida de protección, un modo de mantenerlos seguros hasta que sean adultos capaces de protegerse a sí mismos.

¿Revisas el teléfono móvil de tus hijos? ¿Qué medidas adoptas para mantenerlos alejados de los peligros que pueden encontrar en las redes sociales?


Para que naveguen co móbil de xeito seguro

Hoxe queremos presentarvos unha boa ferramenta para controlar o acceso dos nosos fillos aos teléfonos móbiles. Esta ferramenta chámase SecureKids.

O mesmo equipo que creou este control parental para Android preséntase:


O equipo de SecureKids está formado por oito novos Enxeñeiros da Universidade de Málaga, os cales decidimos comezar cunha nova etapa que satisfaga as nosas aspiracións laborais, a creación de solucións web na nube e desenvolvemento de aplicacións móbiles.
Estes estudos, unidos á experiencia conseguida con outros traballos e á multidisciplinariedad dentro do noso ámbito que forma o equipo, foron determinantes para poder levar a cabo este apaixonante proxecto.
Todo comezou coa idea de ofrecer unha protección aos pais fronte á ameaza que pode converterse internet para os máis pequenos. Tendo en conta que os usuarios de internet son cada vez máis novos, e a necesidade que hai na actualidade de dar unha maior seguridade aos máis pequenos da casa. Estes dispositivos poden ser de gran utilidade para eles, pero á vez poden ser moi perjudiciales si dálles un uso inadecuado.
Todos estes motivos son os que nos fixeron crear o control parental de SecureKids.


Unha das cousas máis interesantes deste proxecto é que o programa é GRATUITO.


As principais funcionalidades que nos ofrece Secure Kids de xeito gratuita, son as seguintes:

Funcionalidades de supervisión:

  • Internet: control de páxinas web ás que se pode acceder, ben sexa activando a opción listas brancas de webs permitidas, ou utilizando filtros web por categorías. Ademais permite activar procuras seguras en Google.
  • Aplicacións: decide que aplicacións e cando poderán executarse no dispositivo.
  • Chamadas: permite o bloqueo ou desbloqueo dos números da axenda e bloquear chamadas descoñecidas ou internacionais.
  • Alarmas: permite establecer alarmas programadas e alarmas instantáneas que se enviarán ao dispositivo.
  • Descansos: control de tempo que permite bloqueos do dispositivo por horas e días.
  • Urxencias: permite establecer un widget, en modo botón de alarma, que indicará a posición no momento xunto con captúraa dunha foto.
  • Geolocalización: localización precisa do dispositivo.
  • Multiuso: Uso desde calquera outro dispositivo, xa que á consola de monitorización e configuración accédese a través do navegador web. 
  • Control multidispositivo: pódense agregar á conta varios menores e varios dispositivos para cada menor.
  • Estatísticas: permite recompilar información sobre o uso que se está facendo do dispositivo, e aplicacións máis utilizadas.
  • Controis de protección:
  • Filtrado de páxinas web: permite restrinxir todos os sitios web que non estean permitidos na lista branca ou na categoría correspondente.
  • Controis de acceso a Internet: permite limitar o uso dos navegadores por tempo ou na súa totalidade.
  • Control de aplicacións: pódese limitar o seu uso total ou por días.

Para máis información entra na páxina de SecureKids premendo na imaxe:




Informática para pais e nais 4


Como bloquear a túa táblet ou móbil para os nenos
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Google aumentou as medidas de control parental para Android ao longo dos anos. Podes darlle a un neno o seu propio perfil limitado, bloquear o acceso a unha aplicación en específico ou restrinxir que páxinas web poden usar os teus fillos.
Dependendo da versión de Android que uses e do fabricante, pode que teñas estas opcións ou que sexan algo diferentes.
 Restrinxir o acceso a unha aplicación
Se o teu dispositivo ten Android 5.0 Lollipop ou unha versión máis nova, podes fixar con un "pin" calquera aplicación para que se manteña aberta no teu móbil ou táblet. Logo podes entregarlle este dispositivo Android a un neno e este non poderá saír desta aplicación ata que ti introduzas o PIN.
Isto significa que poderías abrir un xogo, fixalo e logo darlle o dispositivo ao neno para que xogue porque podes estar seguro de que o teu fillo non poderá facer estragos no teu correo ou acceder a contigo inapropiado para a súa idade.
Para usar esta función, necesitarás abrir a pantalla de "Configuracións", seleccionar "Seguridade" e activar "Fixar á pantalla" baixo a sección "Avanzado". Configura Android para que solicite un PIN ou patrón de desbloqueo antes de liberarar a aplicación. Seguidamente, abre a aplicación que desexar fixar, presiona o botón de "Vista xeral" para que apareza na lista das aplicacións abertas e selecciona o icono dun pin na esquina inferior dereita da aplicación que desexas fixar.

Configurar un perfil limitado nunha táblet
Android ofrece perfiles limitados, unha característica que apareceu na versión 4.3. Os perfiles restrinxidos só están disponibles nas táblets. Cun perfil restringxido, podes crear unha conta de usuario especial que só teña acceso a aplicacións específicas e ao contido que permitas.
(Google agregou a opción múltiples contas de usuarios en Android 4.2, pero só para as táblets. A partir de Android 5.0 Lollipop, a opción de múltiples cpntas de usuarios tamén se inclúe nos móbiles. Sen embargo, os perfiles limitados aínda permanecen só disponibles para as táblets.)
Para crear un perfil limitado, diríxete á pantalla de Configuracións, preme Usuarios, logo Agregar Usuario e por último preme Perfil Limitado. Seguidamente podes bloquear o perfil e cambiar entre o perfil restringido e a conta de usuario principal dende a pantalla de bloqueo. (Acceder á conta de usuario principal requerirá introducir to teu PIN ou calquera outro método de seguridade que utilices.)
En teoría, os perfiles limitados permiten bloquear o acceso a contido específico dentro dalgunhas aplicacións. Na práctica, os desarrolladores de aplicacións aínda teñen que implementalo. Na súa maioría, o que poderás facer é escoller a que aplicacións instaladas no teu dispositivo pode acceder o neno ou a nena.

Configurar o filtro web
Desafortunadamente, a función do perfil restrinxido de Android non ofrece unha forma de restrinxir o acceso a contido adulto a través de Google Chrome ou outros navegadores.
Se queres facer isto, tes 2 opcións. Poderías visitar Google Play no teu dispositivo Android e instalar un control parental ou aplicación de filtrado de web. Ou, si o dispositivo Android só usará a túa rede Wi-Fi para acceder a internet, poderías configurar controis parentais no teu router. Se o teu router non ofrece esta función, poderias cambiar o teu servidor DNS a OpenDNS e usar os seus controis parentais. (Na vindeira entrada explicaremos como facelo).
Recomendámosche usar OpenDNS e o seu control parental se é posible, xa que moitas aplicacións de filtrado web de Android parecen non funcionar moi ben. Tamén pode que requiran suscripcións de pago.


Controis Parentais de Google Play
A tenda Google Play ten a súa propia función de control parentalPara acceder a ela, abre Google Play nun dispositivo, preme o botón de Menú, logo Configuracións  e selecciona Control Parental. Establece un PIN especial de control parental aquí e podes seleccionar as restriccioóns de idade para os tipos de aplicacións, películas, vídeos e música que poden descargarse.Calquera que use o dispositivo non poderá descargar ou mercar este tipo de contido sen o PIN.  
Outras aplicacións de Control Parental
Debido á flexibilidade de Android, a tenda Google Play está repleta de aplicacións de “control parental” que ofrecen algún grao de funcións de bloqueo. Estas permitirante configurar un iniciador de aplicacións que só poda iniciar aplicacións aprobadas para nenos, por exemplo. Esto non debería ser necesario se tes acceso á función de perfiles restrinxidos. Se tes acceso á función de control parental integrada en Android, a razón principal para instalar unha aplicación separada á para restrinxir o acceso a determinadas páxinas web. 

Quero un móbil novo...!

Todos os nenos son consumistas. Todos queren que se lles merquen cousas novas. Non saben a relación entre mercar e gañar os cartos, non saben do valor das cousas. Por iso é necesario que, dende pequenos, lles amosemos como funciona o mundo. Que saiban como gañan os cartos papá e mamá e saber diferenciar os gastos necesarios dos que podemos evitar sen que pase nada.
Esta guía, editada por CEAPA, fala de consumismo, de como educar aos nosos fillos e fillas nesta sociedade no que todo semella berrarlles: Compra, compra, compra...

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